El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate de la zona euro, ya utiliza Pontes, la infraestructura del Eurosistema que permite liquidar operaciones tokenizadas en dinero de banco central. Su director general, Pierre Gramegna, ha explicado que esta plataforma abre a los emisores la posibilidad de emitir y liquidar bonos mediante un proceso más económico y automatizado. Sus palabras permiten entender cómo funcionaría una emisión de deuda tokenizada del organismo, aunque no detallan una operación concreta ni sus condiciones.
MEDE utiliza Pontes
En un discurso publicado por el MEDE, Gramegna confirmó que la institución comenzó a utilizar Pontes, al igual que el Banco Europeo de Inversiones. La plataforma conecta las operaciones realizadas mediante tecnologías de registro distribuido, conocidas como DLT, con la infraestructura de liquidación TARGET del Eurosistema. Para un emisor de bonos, explicó, esa conexión permitiría automatizar procesos manteniendo la seguridad y el carácter definitivo de la liquidación en dinero de banco central.
El MEDE es el mecanismo permanente de asistencia financiera para los países de la zona euro que atraviesan graves dificultades de financiación. Creado en 2012, dispone de una capacidad efectiva de préstamo de 500.000 millones de euros. Para financiar esa asistencia, obtiene recursos en los mercados mediante emisiones de deuda. Los inversores compran sus títulos y el organismo utiliza el dinero captado para desarrollar su actividad. Los 500.000 millones corresponden a su capacidad de préstamo y la incorporación de la tokenización afectaría a la forma de emitir, registrar y gestionar esos títulos. Su utilización tampoco supondría, por sí misma, la apertura de un nuevo programa de rescate.
Qué compraría el inversor
En una emisión tokenizada, el instrumento financiero se emitiría o representaría mediante un token registrado en una plataforma digital. Si se tratara de un bono, el comprador adquiriría un derecho de crédito frente al MEDE, con la devolución del principal y los intereses que establecieran las condiciones de la operación.
El importe, el vencimiento, la remuneración y los requisitos de acceso dependerían de la documentación de la emisión. También habría que conocer cómo se acredita la titularidad, qué entidades custodian los títulos y cómo pueden transferirse. El propio MEDE ha señalado que la tokenización puede reducir las tareas necesarias para conciliar registros entre distintas entidades y facilitar transferencias y liquidaciones programables.
Pontes permite conectar las plataformas donde se registran los activos tokenizados con los servicios de pago del Eurosistema, utilizando dinero de banco central para liquidar la operación. Si una emisión del MEDE se realizara a través de esta infraestructura, el movimiento de los títulos y el del dinero podrían coordinarse mediante un mecanismo de entrega contra pago. Su finalidad es evitar que una parte entregue el activo o el dinero sin recibir la contraprestación.
Una infraestructura común para la deuda europea
Pontes comenzó a funcionar el 21 de septiembre y conecta las plataformas de activos tokenizados con T2, el sistema del Eurosistema que utilizan los bancos para realizar grandes pagos en dinero de banco central. Aunque las operaciones pueden utilizar tokens que representan ese dinero en la plataforma DLT del Eurosistema, el pago queda liquidado de forma definitiva en T2.
Como ya publicó Observatorio Blockchain, el BCE también prepara inversiones de una pequeña parte de sus fondos propios en valores tokenizados de gobiernos, agencias e instituciones supranacionales europeas. Esas compras se liquidarán mediante Pontes. La iniciativa permitirá al banco central adquirir experiencia en la ejecución, liquidación y gestión de estas inversiones, pero no confirma que vaya a comprar una emisión del MEDE.
Endeudamiento publico
El planteamiento de Gramegna es aprovechar la construcción de las finanzas tokenizadas para conectar los mercados desde el principio y evitar que las nuevas plataformas reproduzcan las barreras nacionales. Para conseguirlo, defiende estándares comunes, conexiones abiertas y una infraestructura pública de confianza. El director general del MEDE también considera que los depósitos bancarios tokenizados pueden conectar la banca tradicional con los nuevos mercados digitales y los presenta como una vía más prometedora que las stablecoins.
La modernización de dichas infraestructuras coincide con las preocupaciones sobre el endeudamiento público y la exposición de los bancos a los bonos soberanos. No obstante, conviene recordar que un bono tokenizado conserva los riesgos económicos del instrumento y su valor puede caer, puede resultar difícil venderlo y su devolución depende de la capacidad de pago del emisor.