Los bancos centrales de Singapur, Malasia y Tailandia trabajarán con bancos, redes de pago y empresas tecnológicas para que las distintas formas de dinero digital puedan utilizarse entre países. La iniciativa pretende resolver cómo aceptar, intercambiar y liquidar pagos con depósitos bancarios tokenizados y stablecoins reguladas, sin que cada entidad tenga que establecer acuerdos separados con cada contraparte o mercado.
La Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) anunció ayer, 23 de octubre la incorporación de Bank Negara Malaysia y del Banco de Tailandia a BLOOM, su iniciativa público/privada para desarrollar infraestructura de liquidación con dinero digital. También comunicó la ampliación de participantes con Airwallex, Mastercard, Maybank, Monee, Nium, Ripple, ShopeePay, Visa y el Grupo del Banco Mundial.
Que diferentes instituciones desarrollen dinero digital no garantiza que sus sistemas puedan operar entre sí. Para que un pago atraviese fronteras hacen falta conexiones técnicas, acuerdos sobre las responsabilidades de cada participante y mecanismos para cumplir las normas de los países implicados. Y ese es el objetivo practico de BLOOM.
BLOOM prevé tanto depósitos tokenizados, que representan dinero depositado en bancos, como stablecoins reguladas. Según el comunicado de MAS, los participantes trabajan en aplicaciones para pagos, gestión de tesorería y financiación del comercio. La coordinación incluirá los estándares internacionales y las exigencias de supervisión de cada jurisdicción, manteniendo las diferencias entre sus requisitos locales.
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Leong Sing Chiong, subdirector gerente de Mercados y Desarrollo de MAS, sostiene que el futuro financiero combinará múltiples formas de dinero digital. Indica que para aprovecharlas, los reguladores y las empresas deben resolver conjuntamente su aceptación, liquidación e interoperabilidad.
Marcos comunes
Uno de los principales objetivos de BLOOM es reducir la necesidad de negociar acuerdos comerciales y operativos independientes con cada entidad o mercado. En este sentido, MAS espera que disponer de marcos comunes permita disminuir los costes de implementación y acortar el tiempo necesario para poner en marcha servicios.
El trabajo se organizará en tres áreas. La primera examinará cómo las instituciones aceptan dinero digital de otras entidades, cómo contratan entre sí y cómo completan la liquidación de las operaciones. La segunda abordará la conexión entre redes e infraestructuras, incluidos los procedimientos técnicos y operativos necesarios para que funcionen conjuntamente. La tercera se centrará en controles programables, como la verificación de identidad, la comprobación de sanciones y los controles sobre las transacciones.
La participación de los bancos centrales busca incorporar las cuestiones regulatorias desde el desarrollo de estos mecanismos. El Banco de Tailandia destaca especialmente su interés en los pagos transfronterizos y la liquidación mayorista, con una supervisión proporcionada a los riesgos.
Visa, Mastercard y Ripple amplían el grupo
Las nuevas incorporaciones se suman a participantes como DBS, OCBC, UOB, J.P. Morgan, Standard Chartered, Circle, Anchorage Digital, Coinbase, StraitsX, Stripe y Partior. El Grupo del Banco Mundial aportará su experiencia en modernización de sistemas de pago, operaciones transfronterizas e inclusión financiera. Su participación pretende incorporar las necesidades de las economías en desarrollo al diseño de estos mecanismos.