El consejero delegado de Coinbase, Brian Armstrong, ha reclamado al Senado que celebre cuanto antes la votación definitiva para aprobar la ley CLARITY, una legislación que considera esencial para el futuro del sector. La CLARITY Act está lista para una votación completa en el pleno del Senado, afirmó Armstrong en un mensaje publicado en su cuenta de X, donde calificó el proyecto de ley como el resultado de un verdadero compromiso bipartidista construido tras miles de horas de trabajo por ambas partes.
El sector cripto exige probación inmediata de CLARITY
Las declaraciones de Armstrong llegan acompañadas del respaldo del director jurídico de Coinbase, Paul Grewal, quien reconoció que el texto final implica concesiones para todas las partes. Sí. Nadie consigue todo lo que quiere con la legislación. Pero sí pueden conseguir lo que realmente necesitan. Es hora de que el Congreso resuelva los últimos temas, apruebe esta ley y termine el trabajo» escribió Grewal en su cuenta de X.
Sus palabras coinciden con las expresadas horas antes por el director de políticas de Coinbase, Faryar Shirzad, quien también admitió que la industria no había obtenido todas sus demandas, aunque calificó el proyecto de logro extraordinario y pidió su aprobación inmediata.
Armstrong defendió que la ausencia de una legislación federal específica ha perjudicado tanto a los consumidores como al desarrollo de la industria estadounidense. Según él, la falta de un marco regulatorio claro permitió casos como el colapso de FTX, mientras que muchas empresas optaron por trasladar sus operaciones fuera de Estados Unidos para evitar la incertidumbre jurídica.
Protección del consumidor
El statu quo en Estados Unidos no está funcionando. No existe un marco federal, por lo que actores maliciosos como FTX pueden perjudicar a los consumidores estadounidenses y gran parte de la industria ha terminado operando en el extranjero, completamente fuera del alcance de Estados Unidos, afirmó.
Para el consejero delegado de Coinbase, la CLARITY Act corregiría esa situación mediante un sistema que combine protección del consumidor, herramientas para las fuerzas de seguridad y un marco jurídico que permita a Estados Unidos liderar la innovación financiera basada en blockchain.
Las criptomonedas no se pueden desinventar
Armstrong también defendió que el debate político ya no gira en torno a la existencia o no de las criptomonedas, sino sobre cómo regularlas. Las criptomonedas no se pueden desinventar. Tanto si amas las criptomonedas como si las odias, deberías querer leyes federales claras.
Con este argumento, el ejecutivo insiste en que la regulación no debe interpretarse como un respaldo a la industria, sino como una necesidad para proteger a los consumidores y ofrecer seguridad jurídica a todos los participantes del mercado. En su mensaje, Armstrong añadió otro elemento de presión dirigido a los legisladores.
Según indicó, el 70 % de los votantes estadounidenses considera que el país debería haber aprobado ya una legislación integral sobre criptomonedas, un dato que Coinbase utiliza para defender que existe un amplio respaldo social a la creación de un marco regulatorio específico.
El consejero delegado de Coinbase también agradeció el trabajo de la organización Stand With Crypto, impulsada por la propia compañía, cuyos miembros han enviado 950.000 comunicaciones a representantes del Congreso para reclamar la aprobación de la CLARITY Act.
La industria cierra filas
La cifra pone de manifiesto la intensa movilización que la industria ha desplegado durante las últimas semanas para acelerar la tramitación de una legislación considerada prioritaria para el futuro del sector en Estados Unidos.
Las declaraciones de Armstrong se suman a una sucesión de apoyos públicos producidos en las últimas horas. The Digital Chamber, Coinbase y otros representantes del ecosistema han coincidido en respaldar el texto negociado entre republicanos y demócratas, aceptando que el proyecto de ley es fruto de un compromiso político y reclamando al Senado que pase cuanto antes a la votación definitiva.

