Bitcoin, minería y sostenibilidad económica

Minar un Bitcoin cuesta ya más de 100.000 dólares

Durante 2025, Bitcoin ha sido uno de los ecosistemas cripto más dinámicos, y parte de ese dinamismo lo vimos muy claramente en el sector de la minería. Y es que durante este año, la mayoría de las empresas dedicadas a este sector, se han hecho con grandes sumas de dinero. Todo gracias al incremento de valor de Bitcoin y la subida de comisiones consecuente.

Ese panorama parecía dejar claro aquello que muchos en la comunidad han cacareado durante muchos años: los mineros siempre ganarán dinero, ya que la adopción y los halving impulsarán la revalorización de BTC. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja, y a finales de 2025, ya hay voces que indican que estos dos factores pueden ser insuficientes para mantener la viabilidad económica de los mineros, especialmente en momentos donde el valor de Bitcoin cae por debajo del nivel de sostenibilidad de esta actividad.

El aumento de los costes energéticos y tecnológicos, la presión de la inteligencia artificial sobre los centros de datos y la reducción progresiva de las recompensas por bloque están poniendo en cuestión un modelo que durante años se dio por sostenible. Mientras algunas empresas siguen generando beneficios, otras empiezan a diversificar o a abandonar la minería, abriendo un debate de fondo sobre el futuro económico de Bitcoin.

BITCOIN, MÁS ALLÁ DE LA MINERÍA: NODOS Y STARTUPS TOMAN EL CONTROL

Más de 100 mil dólares para minar un bloque de Bitcoin

La situación comienza a preocupar a ciertas voces. Un vistazo rápido la web MacroMicro, nos da una idea del coste promedio de minar un bloque de Bitcoin. Al momento de escribir estas líneas, el coste de minar un Bitcoin es de unos 99.148 dólares, cuando el precio de BTC es de unos 88.410 dólares.

Esto significa, que minar un bloque de Bitcoin no es una actividad redituable per-se, solo se mantiene atractiva gracias a la emisión coinbase de dicho bloque, que equivale a 3,125 BTC (unos 276.281,25 dólares). Sin este subsidio, los mineros de Bitcoin estarían perdiendo dinero actualmente.

Minería de Bitcoin desplazada por la IA

Puedes pensar que esta situación es algo actual y que será pasajera, pero la situación a mediano plazo tiene todos los elementos para ir a peor. En primer lugar, la crisis de acceso a ASIC y el impulso de la IA (y su enorme consumo de energía), llevo a que en noviembre de 2025, el coste de minar un Bitcoin se disparará hasta los 114 mil dólares.

Una situación que ha obligado a las empresas a diversificar sus actividades, con el fin de mantener los números en verde. Pero aquí es donde comienza las preocupaciones. Un ejemplo es Riot Platforms, una empresa que tiene unos 36 EH/s de poder de minería de Bitcoin, y tiene una tesorería de unos 19 mil BTC. Esto le ha permitido a la empresa generar unos 500 millones de dólares en beneficios a lo largo de 2025. Pero su reciente actividad en el sector IA, a la cual está pivotando, ya le ha generado 180 millones de dólares, solo por el aumento en sus acciones.

LA BIOFARMACÉUTICA COEPTIS THERAPEUTICS ENTRA EN LA MINERÍA CRIPTO

Lo mismo está pasando con otras empresas. Core Scientific, IREN, TeraWulf o HIVE, todas están migrando poco a poco al sector AI, sin dejar la minería de Bitcoin, pero esta nueva actividad, les está siendo más rentable. Por ejemplo, Core Scientific, estima que para finales de 2025, su actividad en IA les permita hacer caja con unos 400 millones de dólares. IREN y TeraWulf, más de lo mismo, con ganancias de 87 y 50,6 millones de dólares respectivamente. HIVE es la que más ganancias obtiene, con unos 150 millones de dólares por dicha actividad.

2026 será aún más costoso

A estos datos se une otra realidad: 2026 será un año mucho más costoso para la operativa de la minería y de la IA. La producción de silicio está al límite, ASICs, GPU y memoria RAM están en un punto en el que gigantes como Google, tienen dificultades para acceder a estos elementos.

De hecho, solo OpenAI y Microsoft, se han asegurado el 40% de toda la producción de memoria para el año 2026, y empresas como Micron, dejan en claro que esta crisis seguirá más allá de 2026.

Esta situación llevará al límite a los mineros, que deben hacer recambios de equipos dañados u obsoletos, actualizaciones de sistemas de control y seguimiento, entre otras tareas, no solo para su negocio de minería, sino también, para su nuevo espacio en IA. Y de mantenerse la tendencia, de un BTC bajo y bajas ganancias por minería, no es raro que veamos una fuerte caída del hashrate y un aumento en los centros de datos de IA. Los mineros irán a donde está el dinero, y donde sus inversiones mil millonarias, tengan un retorno rápido y seguro. Algo que Bitcoin, en la situación actual no es capaz de ofrecer con amplias garantías a los ojos de dichos inversores.

El futuro más allá

Y es que a medida que los próximos halving se ejecuten, una realidad se impondrá: los mineros no tendrán subsidios o recompensas coinbase. Esa recompensa que hoy los mantiene en ganancias, no existirá en el futuro y depender de las comisiones es un salto de fe para muchos de ellos. Uno que no parecen estar dispuestos a dar.

LA MINERÍA CRIPTO: ARMA GEOPOLÍTICA DE RUSIA PARA LOS BRICS

Este cambio de ciclo abre una cuestión más profunda sobre el propio futuro de Bitcoin. Aunque la red está diseñada para seguir funcionando incluso con menos mineros, ajustando automáticamente la dificultad cuando parte de ellos abandona, el problema ya no es técnico, sino económico. Si la minería deja de ser un negocio atractivo para empresas e inversores, el sistema podría sostenerse con menos actores, pero a costa de una mayor concentración y de una dependencia creciente de energía extremadamente barata. Bitcoin no desaparecería, pero sí podría transformarse en una red más austera, menos industrial y más alejada del modelo de gran infraestructura que ha dominado en los últimos años.

No obstante, muchas voces en el ecosistema siguen opinando que Bitcoin se regulará, que la adopción masiva, llevará al incremento en las comisiones, y eso puede ser cierto, en un escenario específico. Pero, en el momento actual hace que todo eso parezca etéreo y nebuloso, algo que en la crisis de 2017 no se veía. Estamos entrando nuevamente en territorio inexplorado, y el canto del «Running Bitcoin» puede ser lo único que mantenga cohesionada la comunidad de usuarios y mineros para sortear ese futuro.

Comparte esto: