La próxima versión del kernel ya tiene trabajo en la cola mientras la anterior sigue en el taller. Las primeras pull requests de controladores gráficos para Linux 7.5 llegaron a DRM-Next el 29 de octubre, con la ventana de merge de 7.4 aún abierta.
El contenido no es una hoja de ruta: son parches enviados al árbol donde se cocinan los drivers gráficos antes de llegar al kernel. Los envíos tocan el acelerador de IA que AMD vende bajo la marca Ryzen AI, meten la GPU Arm Mali G68 en el driver libre Panfrost y llevan HDMI 2.0 a los chips Rockchip. La orientación es la misma en los tres casos: hardware que dependía de software fuera del árbol empieza a tener camino propio en Linux.
El calendario ayuda a medir el tamaño de lo que viene. Linux 7.4-rc1 salió el domingo 1 de noviembre con casi veinte mil commits, muy por encima de los trece o catorce mil habituales, y Linus Torvalds lo describió como una ventana de merge enorme. Los cambios de 7.5 se cuelan en un ciclo ya cargado, y esta vez la novedad principal no es más potencia bruta, sino algo más modesto y bastante más útil: poder ver lo que hace la NPU mientras trabaja.
Un ciclo que empieza antes de tiempo
DRM-Next es el árbol de integración donde Dave Airlie, responsable del subsistema gráfico, recoge cada ciclo las pull requests de los mantenedores antes de mandarlas a Linus Torvalds. Lo que viaja ahora no es una versión, sino parches que esperan en esa cola.
Que material de 7.5 llegue ahora no es una anomalía: el equipo de drm-misc-next prepara su rama mientras la ventana anterior se cierra, y así el primer envío entra en cuanto se abre la siguiente. El primer lote de esta tanda apareció días después de que se abriera la ventana de 7.4 y el segundo llegó la semana siguiente.
Los números del ciclo anterior ponen el contexto. Entre Linux 7.3 y Linux 7.4-rc1 se acumularon 19.671 commits, la cifra más alta registrada en una ventana de merge, frente a los 16.267 del ciclo previo según el recuento de Phoronix. Es el mismo ciclo que ya contamos al hablar de la mayor ventana de merge de su historia, y Torvalds atribuyó buena parte del volumen al trabajo generado por herramientas de IA.
Nada de esto está en un kernel estable. Son parches en la cola de integración, y la distancia hasta la versión final se mide en semanas de candidatas y en revisiones que todavía pueden rechazar cualquiera de los cambios.
La NPU de AMD deja de ser una caja negra
Una NPU es un procesador especializado en las operaciones de las redes neuronales, pensado para inferencia con bajo consumo, distinto de la CPU y de la GPU aunque comparta memoria con ellas. En Linux, la NPU de AMD la atiende el driver AMDXDNA, que entró en el kernel con la versión 6.14 a comienzos de 2025, según el pull request que lo estrenó.
Lo que llega para 7.5 parece menor: el driver pasa a informar del tiempo que la NPU está ocupada. El parche de Max Zhen, enviado el 12 de octubre a las listas del kernel, acumula los nanosegundos de ejecución de cada proceso y los publica en fdinfo, el fichero de /proc que describe un descriptor abierto, bajo una clave del tipo drm-engine. Con eso, cualquier herramienta que lea ese fichero puede calcular el porcentaje de ocupación sin depender de ioctls propios del driver.
La letra pequeña importa más de lo que parece. El 23 de octubre, el mismo ingeniero envió una corrección para que la clave coincidiera con la que ya usan las aplicaciones del driver fuera del árbol, porque varias la leen por su nombre. Un detalle de compatibilidad así decide si una herramienta de monitorización muestra datos o una línea vacía, y explica por qué el trabajo de observabilidad no termina cuando el contador funciona.
Conviene no confundir medir con acelerar. El parche no hace la inferencia más rápida ni mejora el rendimiento de un modelo concreto: pone un contador donde antes había silencio, y eso sirve para diagnosticar cuellos de botella, no para prometer cifras.
AIE4, la generación que aún no ha llegado a las tiendas
El segundo envío es más profundo. El driver suma funciones de AIE4, la siguiente generación del bloque de NPU de AMD: lectura y ajuste del modo de energía, gestión del ciclo de vida de las colas del kernel, configuración del diseño de memoria y suspensión con reanudación. El trabajo viene de lejos, porque desde marzo de 2026 hay parches de ingenieros de AMD para AIE4 en las listas públicas.
La pregunta que no tiene respuesta todavía es con qué procesador debutará. Phoronix describe AIE4 como la NPU de la próxima generación de Ryzen AI y apunta a las plataformas Zen 6, con la cautela de quien no tiene confirmación de la propia AMD. Es una deducción por calendario, no un anuncio, y conviene leerla como tal antes de planificar una compra.
Suspender y reanudar suena a detalle de ingeniero, pero es la diferencia entre una NPU que sigue disponible al cerrar la tapa del portátil y otra que desaparece hasta el siguiente arranque.
Mali G68, lo que pasa cuando el kernel mira a los móviles
Panfrost es el driver del kernel para las GPU Arm Mali y la alternativa libre al driver de Arm que nunca entró en el árbol principal. Mesa pone la parte de usuario. Con el G68, Panfrost añade una GPU de la familia Valhall que aparece en el Exynos 1280 de Samsung y en varios Dimensity de MediaTek, entre ellos el 900 y el 1080.
Ahí está el detalle que trasciende el escritorio. El Mali G68 no es una GPU de tarjeta gráfica, sino una pieza integrada en móviles de gama media, tablets y placas pequeñas, como los Galaxy A33 y A53 5G o el Redmi Note 12 Pro, según la ficha de Notebookcheck. Son justo los equipos que dejan de recibir soporte del fabricante a los tres o cuatro años y para los que un kernel mainline con Panfrost es la vía para seguir recibiendo parches.
El envío incluye además mejoras en la gestión de reinicios y en la inicialización del driver. En una GPU que se cuelga, la diferencia entre recuperarse y quedarse en negro es exactamente eso, y en dispositivos sin consola de servicio el reinicio limpio es la única red de seguridad que queda.
El resto del paquete tiene menos titulares y más usuarios. El driver dw-hdmi-qp de Rockchip gana HDMI 2.0, lo que abre la puerta a 4K a 60 Hz en placas con SoC de la casa; VirtIO GPU añade el formato ARGB8888 en planos primarios, útil para quien trabaja con máquinas virtuales; y entra el panel BOE NE140WUM-N41 para portátiles que hasta ahora arrancaban con la pantalla en modo básico.
| Cambio |
Driver |
A quién le toca |
| Tiempo de ocupación de la NPU |
AMDXDNA |
Quien mida inferencia local en Ryzen AI |
| Modos de energía, colas y suspensión de AIE4 |
AMDXDNA |
Portátiles con la próxima NPU de AMD |
| Mali G68 y reinicios más limpios |
Panfrost |
Móviles, tablets y placas Arm |
| HDMI 2.0 |
dw-hdmi-qp (Rockchip) |
Placas con SoC Rockchip |
| ARGB8888 en planos primarios |
VirtIO GPU |
Invitados con gráficos acelerados |
La tabla deja un patrón claro: casi todo lo que entra son habilitaciones pequeñas que se notan en un equipo concreto. Así funciona un ciclo de kernel cuando el hardware ya está en la calle y el software va detrás, con parches que rellenan huecos en lugar de reescribir el mapa.
Lo que toca mirar cuando abra la ventana de 7.5
El calendario sitúa la ventana de merge de 7.5 al final del año, y hasta entonces hay dos frentes. El primero es la estabilización de 7.4, donde los cambios de gráficos y de almacenamiento que ya entraron, como las escrituras grandes de ext4 con iomap, necesitan pasar por las candidatas semanales sin sustos. El segundo es si el trabajo de AIE4 llega entero o se queda en la puerta, algo que ya ha pasado con hardware que no existe en las tiendas.
Para el usuario, el valor de este ciclo es menos vistoso de lo que suena. Una NPU con contador de uso y una Mali G68 reconocida por el kernel no mueven un benchmark, pero amplían la lista de equipos que funcionan con software libre sin depender de un fabricante. Quien juega en Linux ya vio cómo el scheduler y la gestión de VRAM de 7.3 cambiaban el rendimiento percibido: aquí el movimiento es parecido, solo que se mide en compatibilidad y en años de soporte.