La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, que Flávio Bolsonaro disputará con Lula el próximo 25 de octubre, abre interrogantes sobre el futuro de las restricciones a las stablecoins. Para las empresas brasileñas y extranjeras que operan en este mercado, las decisiones del próximo mandato pueden afectar a los canales disponibles para mover dinero, sus costes y los plazos de las transferencias.
El Banco Central ha endurecido este año las condiciones para determinados usos de estos activos. Desde octubre, los proveedores de servicios de pagos internacionales eFX no pueden utilizar criptomonedas, incluidas las stablecoins, para liquidar operaciones con sus contrapartes extranjeras. Además, desde enero de 2027 se aplicará una retención cautelar de hasta 24 horas a determinadas transferencias superiores a 10.000 dólares hacia plataformas extranjeras o monederos de autocustodia.
Una eventual victoria de Bolsonaro plantea la posibilidad de un cambio de orientación. Su programa propone simplificar la regulación y eliminar gradualmente el impuesto sobre las operaciones de cambio. Está por conocer si esas propuestas se traducirían también en una revisión de las restricciones a las stablecoins, cuya regulación corresponde a un Banco Central con autonomía.
Una expansión del 495% de la actividad con stablecoins
La dimensión del mercado explica la importancia de estas decisiones. Según el informe de Chainalysis sobre Latinoamérica, publicado el 23 de septiembre, Brasil registró 252.500 millones de dólares de actividad con criptoactivos entre julio de 2025 y junio de 2026, el mayor volumen de la región, aunque descendió un 1,6% respecto al periodo anterior. La firma señala, al mismo tiempo, una expansión del 495% de la actividad con stablecoins en el mercado brasileño analizado y recoge su utilización empresarial para gestionar liquidez y realizar transferencias internacionales.
Para las empresas, lo que está en juego es la posibilidad de utilizar estos activos para mover dinero entre países, el coste de hacerlo y el tiempo necesario para completar las operaciones. Las stablecoins permiten transferir mediante blockchain un valor vinculado a una moneda, generalmente el dólar. Esa capacidad las convierte en una alternativa para determinados servicios financieros, pero su uso depende de las condiciones que establezca cada jurisdicción.
Tal y como publicó Observatorio Blockchain el pasado mes de mayo, el Banco Central aprobó la Resolución 561 para modificar el servicio de pagos y transferencias internacionales conocido como eFX. La normativa entró en vigor el pasado 1 de octubre.
Brasil retendrá 24 horas las transferencias cripto de más de 10.000 dólares al exterior
La restricción afecta al pago o cobro entre el proveedor brasileño de ese servicio y su contraparte en el extranjero. En ese tramo, la operación debe realizarse mediante los mecanismos cambiarios o las cuentas en reales de no residentes que contempla la norma. Queda prohibido utilizar activos virtuales, incluidas las stablecoins. La medida cierra una opción a las empresas que utilizaban estos tokens para liquidar sus operaciones internacionales. Aunque una transferencia pueda ejecutarse técnicamente en segundos mediante blockchain, el proveedor del servicio debe recurrir a los canales que permite la regulación brasileña.
El Banco Central defiende la reforma por razones de seguridad, transparencia y prevención de delitos financieros. También exige autorización para prestar servicios eFX, información mensual y cuentas separadas para los recursos de los clientes. Las entidades que aún carezcan de autorización disponen de un plazo para solicitarla hasta mayo de 2027.
Para el mercado de stablecoins, una revisión de esta prohibición permitiría recuperar una vía de liquidación bajo las condiciones que se establecieran. Por ahora, es una posibilidad que deberá contrastarse con las decisiones del próximo gobierno y del supervisor.
Transferencias bajo revisión durante 24 horas
La segunda restricción comenzará a aplicarse al inicio del siguiente mandato presidencial. La Resolución 584 introduce una retención cautelar para determinadas operaciones destinadas a proveedores de servicios cripto en el extranjero o a monederos de autocustodia, aquellos cuyas claves controla directamente el usuario.
El umbral es de más de 10.000 dólares, mediante una sola operación o por el total movido por el cliente durante el día. También podrán someterse a comprobaciones cantidades inferiores cuando la entidad detecte un mayor riesgo. La entrada en vigor está prevista para el 1 de enero de 2027.
Como explicó Observatorio Blockchain en agosto, las stablecoins están expresamente incluidas. La entidad podrá liberar la operación antes de que transcurran las 24 horas si completa el análisis y deja documentada su decisión. El regulador sostiene que necesita ese margen para evitar que fondos obtenidos mediante fraude salgan rápidamente hacia destinos donde resulte difícil recuperarlos. Para los clientes legítimos, supone una posible demora y para las empresas, exige sistemas de evaluación, registros y procedimientos de comunicación.
La aplicación práctica es importante, ya que una compañía que utiliza stablecoins para atender pagos necesita saber cuándo estarán disponibles los fondos. Si la operación queda pendiente de comprobaciones, la rapidez de la red deja de determinar por sí sola el plazo del servicio.
Las propuestas económicas de Bolsonaro
El programa de Flávio Bolsonaro propone revisar normas obsoletas y simplificar procedimientos para las empresas. También plantea retomar el proceso de adhesión a la OCDE y eliminar gradualmente el IOF, el impuesto sobre operaciones financieras, aplicado al cambio de divisas. Son propuestas relevantes para el entorno de los pagos internacionales, aunque no permiten anticipar por sí solas un tratamiento distinto para las stablecoins.
Una reducción del coste de las operaciones cambiarias tradicionales podría hacerlas más competitivas. Si, además, se revisaran las restricciones al uso de stablecoins, las empresas dispondrían de más opciones para organizar sus servicios. Ambos efectos dependerían del alcance de las medidas aprobadas.
Las empresas de tokenización también tienen motivos para seguir la evolución política, aunque su situación difiere de la de los proveedores de pagos con stablecoins. Los tokens que representan valores financieros quedan bajo la supervisión de la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM).
El regulador aprobó el 13 de octubre un programa piloto para probar la emisión, negociación, custodia y liquidación de valores mediante registros distribuidos. Los ensayos excluyen inversores reales, valores efectivamente emitidos y movimientos de dinero real.
De esta manera, Brasil combina restricciones a determinados usos de las stablecoins con pruebas para incorporar blockchain a los mercados financieros. Para las compañías que tokenizan activos, el siguiente paso será comprobar cómo esos ensayos se traducen en servicios comerciales. Para las de pagos, la prioridad está en los canales de liquidación permitidos y en las condiciones para transferir los fondos.