El fundador de OKX, Star Xu, ha arremetido contra Changpeng Zhao (CZ), accionista mayoritario del exchange Binance, por su respuesta a la crisis causada por el robo de unos 6.300 millones de dólares a la citada plataforma. Xu le acusa de minimizar lo ocurrido, desviar la atención y cuestionar la seguridad de los bancos tradicionales para justificar el fallo de la plataforma que fundó.
Xu comienza su publicación en X asegurando que no quiere criticar a un competidor en dificultades y que prefiere trabajar conjuntamente para mejorar la seguridad. Pero el tono cambia enseguida y califica de absolutamente repugnante una reciente entrevista de CZ, en la que dice que hay declaraciones engañosas y el intento de eludir responsabilidades. Xu considera que, después de un robo de esta magnitud, CZ debe asumir responsabilidades y explicar cómo evitar que se repita.
El fundador de OKX también reprocha a CZ la distancia entre la posición que dice ocupar y el protagonismo que mantiene. Xu cuestiona que repita que ya no dirige Binance mientras se convierte en una de las voces más activas de la compañía durante la crisis. Para el fundador de OKX, esa presencia pública exige asumir una responsabilidad que no puede resolverse con una cláusula de descargo.
He Yi, embarazada
También le acusa de dejar las explicaciones de la crisis en manos de He Yi, cofundadora y codirectora ejecutiva de Binance, a quien describe como embarazada, mientras él insiste en que ya no dirige la compañía. Xu también cuestiona la insistencia de CZ en que solo había salido de Binance el 2% de los fondos tras la reapertura de las retiradas. A su juicio, ese dato no responde a la preocupación principal de los usuarios, que según dice, es cómo pudieron robarse miles de millones de dólares y qué medidas evitarán que vuelva a ocurrir.
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Además, critica que Binance mantuviera las campañas para atraer depósitos mientras seguía gestionando la crisis. También reprocha a CZ que encontrara tiempo para discutir con Elon Musk sobre inversiones en SpaceX en medio de un ataque de esta magnitud.
Otro de sus principales reproches es la comparación con los bancos tradicionales. Xu acusa a CZ de presentar a estas entidades como menos seguras para restar gravedad al fallo de Binance. Considera que la comparación es engañosa porque bancos y exchanges afrontan amenazas distintas y las consecuencias de sus incidentes de seguridad también son diferentes. Para Xu, ese argumento desvía la atención de las explicaciones que Binance debe ofrecer sobre el robo.
Factura para toda la industria
Para Xu, las consecuencias del robo van más allá de Binance. En su publicación menciona la caída de bitcoin de unos 81.000 a 75.000 dólares y las liquidaciones de posiciones apalancadas, pero también advierte de un daño más difícil de reparar: que los inversores institucionales y los reguladores vuelvan a dudar de la capacidad de la industria para proteger el dinero de sus clientes.
El ataque ocurrió el 29 de octubre y el FBI lo atribuyó al grupo norcoreano TraderTraitor. Binance se ha comprometido a cubrir las pérdidas y explicó, en su informe preliminar del 3 de noviembre, que los atacantes utilizaron falsas entrevistas de trabajo y programas maliciosos para infiltrarse en sus sistemas.
Pese a sus duras críticas, Xu ofrece trabajar con Binance y otros competidores para mejorar la seguridad. Pide más inversión, estándares comunes y medidas que protejan los fondos de los usuarios. CZ también ha propuesto una alianza entre empresas y ha reconocido que tanto Binance como el conjunto del sector han invertido menos de lo necesario en seguridad.