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Lo que pierde la industria cripto con el robo a Binance

El robo a Binance golpea la confianza en los exchanges y cuestiona la seguridad y las garantías que ofrece la industria cripto

Lo que pierde la industria cripto con el robo a Binance
Lo que pierde la industria cripto con el robo a Binance

Todavía es pronto para fijar las consecuencias concretas de lo ocurrido esta semana en Binance: robo de aproximadamente 6.300 millones de dólares estadounidenses en criptomonedas. Pero conviene hacerlo cuanto antes, pues lo ocurrido es mucho más que un simple ciberataque. Un agujero por el que sale una nube tóxica sobre la confianza en los exchanges, la seguridad de los activos digitales y, en definitiva, la credibilidad de toda la industria cripto. Cuando un dinero se va de esta manera, se pierde algo más que ese dinero; pues el dinero es siempre algo más.

6.300 millones de dólares.

El 29 de octubre, Binance detectó una brecha de seguridad que afectó a sus carteras calientes (hot wallets), utilizadas para gestionar operaciones y movimientos de fondos. Una brecha que permitió realizar retiradas no autorizadas por un importe aproximado de 6.300 millones de dólares. Binance suspendió temporalmente las retiradas y el FBI atribuyó el ataque al grupo TraderTraitor, vinculado a Corea del Norte. Aunque Binance no tardó mucho en reanudar el servicio de retiradas e informar que había cubierto con recursos propios la mayor parte del dinero sustraído, la sombra tóxica seguía estando ahí.

Los primeros afectados fueron los usuarios de Binance. Son los que perdieron, al menos temporalmente, su dinero. Aun cuando la empresa asegura que los saltos de los clientes están respaldados, estos experimentaron esa extraña sensación derivada de la diferencia entre tener un saldo que puede verse en la plataforma y, sin embargo, no poder retirarlo.

A partir de aquí, las preguntas a pesar de los mensajes y compromisos públicamente hechos por Binance de reintegro integrado de los fondos sustraídos: ¿cuándo volverá la posibilidad de retirada de fondos, en el caso de que no hayan vuelto? ¿qué ocurrirá si el próximo ataque es mayor? ¿tendrá Binance la suficiente liquidez, si ocurre una siguiente vez y con sustracción de una mayor cantidad de dinero?.

Coste reputacional

Los relativamente rápidos mensajes de Binance tras el episodio son importantes, aun cuando nunca sean lo suficientemente rápidos para quienes tenían sus dineros afectados por la sustracción. Habrá que ver si son suficientes para contrarrestar el mensaje que genera el propio robo. Un mensaje del robo cuya recepción puede ir por líneas, en función de las condiciones de los distintos tipos de receptor.

Para quienes ya son usuarios habituales de cripto, mayor inclinación a utilizar la autocustodia, manteniendo fuera de los exchanges especialmente los activos que no se necesitan para operar. Ante los riesgos mostrados por el exchange, se pueden amortiguar los riesgos de la autocustodia, como la pérdida de claves o errores de transferencia. Para quienes eran usuarios iniciáticos o para los no usuarios, un mensaje que hace rebotar la representación de los activos cripto desde la pared de la oportunidad a la pared de los riesgos y la oscuridad.

El coste reputacional es enorme. En primer lugar, para la propia Binance. Tal vez mayor que el coste financiero, que ya adquiere un volumen mastodóntico y va más allá del dinero que tiene que reponer. Su liquidez se verá afectada y, por lo tanto, el margen para decisiones estratégicas, además de la necesaria inversión en reforzar sus infraestructuras, tras la investigación y auditoría que se haga, que también conllevan costes.

Los clientes las primeras víctimas

Pero el principal coste es reputacional, para la empresa que ocupa el liderazgo en el mercado mundial de criptomonedas. Hay que tener en cuenta que su principal activo es la confianza. Y es lo que han robado de Binance, junto al dinero: la confianza. Si la empresa gestora de activos cripto con más recursos, con grandes equipos especializados en seguridad y con una sofisticada infraestructura tecnológica sufre un episodio de este tipo ¿qué ocurrirá en las demás? El coste reputacional se extiende a todo el sector. Un coste que se extiende al medio y largo plazo.

El histórico robo a Binance pone a prueba la credibilidad de la industria cripto

En primer lugar, queda subrayado que un exchange centralizado, aunque sea tan grande como Binance, no es un banco. Sobre todo, desde las percepciones de los ciudadanos. Cuando nos llegan noticias de bancos robados, el ente que aparece robado es el banco; pero no sus clientes. La víctima es directamente la entidad que custodia el dinero de sus clientes. Cuando esa noticia aparece referida a un exchange centralizado, como ha ocurrido esta semana, son los clientes las primeras víctimas, aunque vengan después los mensajes protectores y tranquilizadores de la empresa.

Industria de las criptomonedas

Conocedores de que ese coste reputacional afecta al conjunto de la industria, todos los exchanges se han puesto a revisar sus medidas de seguridad. Tanto las del presente, como, sobre todo, de cara a recuperar la confianza entre sus clientes. Los clientes de Coinbase o Kraken pueden respirar relativamente aliviados al ver que no han sido ellos las víctimas. Pero, también, se alimenta la lógica del: “si las barbas de tu vecino ves pelar,….”. Por ello, estas empresas también han mandado mensajes de que acelerarán sus inversiones en mayor seguridad.

La industria de las criptomonedas ha venido actuando con el horizonte de convertirse en una infraestructura financiera global. Fallos de seguridad, como el mostrado por Binance esta semana, cuestionan la obtención de tal horizonte. Muestran que carece de los niveles de seguridad, disponibilidad y protección exigidos en el sistema financiero tradicional.

De momento, las consecuencias más inmediatas del robo sobre el conjunto de la industria cripto se ha visto en clave de variación en la cotización de las distintas criptomonedas. Bitcoin y Ethereum cayeron más de un 4% entre el jueves 29 y el viernes 30. Esta industria tiene en el mercado y la cotización de sus productos la primera radiografía de la reacción de la sociedad. Una reacción de los precios de las criptomonedas que parece haberse frenado durante las últimas horas. Habrá que ver la evolución de las retiradas de depósitos durante los próximos días.

Javier Callejo

Autor

Javier Callejo

Catedrático de Sociología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Licenciaturas en Periodismo y Derecho

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