Santander ha sellado un acuerdo de tres años con NVIDIA, uno de los gigantes tecnológicos que sostienen el desarrollo mundial de la inteligencia artificial, para avanzar en su aplicación al negocio bancario. La colaboración abarca desde la atención al cliente hasta la prevención del fraude y del blanqueo de capitales, e incluye el desarrollo de agentes capaces de realizar tareas y herramientas para tomar decisiones en tiempo real.
El acuerdo amplía el trabajo que ambas compañías ya realizan en el Santander AI Lab, el laboratorio donde el banco prueba nuevas tecnologías antes de extenderlas al conjunto del grupo. La entidad busca convertir las capacidades de NVIDIA en servicios bancarios concretos, con modelos adaptados a sus necesidades y costes que permitan utilizarlos a gran escala.
Las primeras pruebas ya ofrecen resultados, según el comunicado publicado por Santander. En un caso experimental de atención al cliente, el banco mejoró la calidad de las conversaciones y redujo los costes en más de un 50%. En otros usos experimentales, el coste de ejecución ha pasado de unos 5 euros por interacción a unos 0,03 euros, manteniendo buenos resultados. Estas cifras corresponden a pruebas concretas y no al conjunto de sus servicios.
Modelos especializados para la banca
Una de las principales líneas de trabajo consiste en pasar de los grandes modelos generales de IA a otros más pequeños y especializados en tareas bancarias. Para ello, Santander ha creado Model Arena, una plataforma que compara modelos y permite determinar cuál resulta más adecuado y eficiente para cada uso.
El banco trabaja con modelos de pesos abiertos, cuyos parámetros entrenados pueden utilizarse y adaptarse bajo las condiciones de sus licencias. Con herramientas de NVIDIA, los ajusta a funciones específicas y comprueba su rendimiento antes de incorporarlos a sus sistemas.
Esta estrategia sitúa el coste de cada tarea resuelta entre los criterios para elegir la tecnología. En una entidad que necesita atender numerosas operaciones, la utilidad de un modelo también depende de que pueda funcionar con la eficiencia necesaria para extenderlo a distintos negocios y países.
Santander también utiliza NVIDIA Kumo, una familia de modelos para datos estructurados, como los organizados en tablas y registros. El objetivo es convertir esos datos en información predictiva que pueda emplearse en procesos centrales del banco y en servicios con agentes de IA.
Agentes y simulaciones antes del despliegue
La colaboración incluye el desarrollo de agentes bancarios, sistemas capaces de encadenar acciones para completar una tarea. Santander está ampliando Model Arena para diseñarlos, simular su comportamiento, evaluar sus resultados y supervisar su funcionamiento.
El laboratorio también somete la IA conversacional a pruebas de esfuerzo en entornos controlados. El banco busca comprobar cómo responde antes de extender su uso, con mecanismos de supervisión y seguridad. El marco de tres años prevé tecnologías avanzadas de simulación, como un gemelo digital bancario. Esta representación virtual permitiría probar procesos y estudiar su comportamiento antes de introducir cambios en los sistemas reales.
Iñaki Bernal, responsable de Inteligencia Artificial de Santander, destaca que NVIDIA aporta infraestructura, software e investigación. La contribución del banco es su escala de clientes, negocios y presencia geográfica para convertir esa tecnología en aplicaciones bancarias.
Para Aser Blanco, responsable global de Banca en NVIDIA, el avance depende del entrenamiento y la adaptación de los modelos a las tareas que deben resolver. Santander, sostiene, está trabajando con modelos más pequeños, especializados con los datos del propio banco y evaluados en situaciones bancarias reales.