Balaji Srinivasan, el empresario que propone crear comunidades en internet capaces de establecerse en el mundo físico y aspirar a convertirse en Estados, acaba de comprar Farcaster, la red social que prometía devolver a los usuarios el control de su identidad y sus conexiones. La adquisición encaja en la expansión de Network School, su modelo de negocio basado en reunir a personas que viven, aprenden y trabajan juntas. Tras el cierre de su primera sede en Malasia por problemas con la administración del país, el proyecto ha encontrado en Kazajistán un Gobierno dispuesto a colaborar en su desarrollo.
2.000 millones de dólares
El pasado 12 de octubre, el Gobierno de Kazajistán informó que Network School está buscando financiación en una ronda liderada por Polychain Capital, con participación de Andreessen Horowitz, Coinbase y el propio Balaji. La operación valora la empresa en 2.000 millones de dólares, aunque el comunicado no precisa cuánto dinero espera captar. Según las autoridades, más de 200 personas, incluidos los integrantes de su equipo principal, ya se habían trasladado a Kazajistán para incorporarse al proyecto.
Network School se presenta como una comunidad experimental para personas que confían en el potencial de la tecnología para mejorar la sociedad. Entre sus miembros, procedentes de más de 90 países, hay trabajadores remotos, nómadas digitales, creadores de contenido, entrenadores personales, personas interesadas en su desarrollo personal, organizadores de eventos e ingenieros de distintas especialidades.
La compañía ofrece estancias por meses o durante un año completo. El precio por mes tiene un coste de 850 dólares por persona e incluye alojamiento, comidas, conexión a internet, espacios de trabajo compartido, talleres, charlas, actividades comunitarias y contactos con posibles empleadores.
Reconocimiento de los Estados
El antiguo director tecnológico de Coinbase y ex socio del fondo Andreessen Horowitz lleva años defendiendo que internet puede servir para organizar nuevas sociedades. En su libro The Network State plantea un recorrido que comienza con personas unidas por intereses y valores compartidos, continúa con la adquisición de espacios donde establecerse y aspira, a largo plazo, al reconocimiento político. Network School permite convertir parte de esa propuesta en un negocio de alojamiento, formación y trabajo compartido.
Sus miembros son emprendedores, ingenieros, investigadores, trabajadores remotos y familias. Los candidatos admitidos pagan una membresía, a la que pueden añadir planes de alojamiento, alimentación y otros servicios. La web no detalla qué prestaciones cubre la cuota básica. La empresa organiza un entorno de trabajo y aprendizaje compartido donde los participantes pueden desarrollar proyectos, encontrar colaboradores, crear empresas y acceder a oportunidades profesionales.
Farcaster
Ahora, la compra de Farcaster puede ayudar a ampliar dicha comunidad, ya que la red proporciona un espacio donde conocer a posibles participantes, compartir proyectos y mantener el contacto entre personas que viven en distintos países. Su incorporación como complemento digital de las comunidades físicas es precisamente la orientación que explicó Neynar al anunciar la venta.
La elección tiene significado dentro del sector cripto. Farcaster nació con la propuesta de que una persona pudiera conservar su identidad y sus conexiones al utilizar distintas aplicaciones sobre una misma red. Aspiraba a reducir la dependencia de las empresas que controlan las redes sociales tradicionales. En mayo de 2024, el proyecto anunció una ronda de 150 millones de dólares liderada por Paradigm, con participación de a16z crypto y otros inversores.
El Estado Red descentralizado que propone Balaji Srinivasan
Sin embargo, ha cambiado de manos dos veces durante este año. En enero, Neynar adquirió la plataforma a Merkle Manufactory y propuso orientarla hacia los creadores que desarrollan productos y buscan generar ingresos. El 15 de octubre anunció su traspaso a Network School. La operación incluye la aplicación, los repositorios del protocolo y productos relacionados. La mayoría del equipo continuará con el comprador, mientras los cofundadores de Neynar, Rish y Manan, y otros empleados dejarán el proyecto.
Balaji, de Malasia a Kazajistán
Para entender qué es lo que quiere hacer Balaji con la compra de Farcaster conviene seguir el recorrido de Network School. Su primera sede abrió en 2024 en Forest City, situado en Johor, Malasia, cerca de Singapur. Allí probó la posibilidad de reunir una comunidad internacional alrededor de la tecnología, el emprendimiento y una vida organizada por la propia empresa.
Sin embargo, la experiencia no terminó bien. Según publicó Reuters, una cuenta anónima difundió acusaciones de que la comunidad albergaba a ciudadanos israelíes que habían entrado utilizando pasaportes de otros países. Reuters informó que el Departamento de Inmigración examinó a 266 extranjeros y comprobó que tenían documentación válida y que Malasia no tenía una prohibición legal específica para israelíes que viajasen con pasaportes de otros países.
Conflicto
Como consecuencia de la investigación, Balaji anunció la suspensión de futuras inversiones hasta recibir garantías y pidió reunirse con la oficina del primer ministro. Su argumento era que una comunidad internacional no podía desarrollar proyectos con tranquilidad si unas denuncias anónimas bastaban para someterla a al escrutinio al que había sido sometida su empresa.
Días después el Ayuntamiento ordenó el cese de las operaciones desde el 22 de julio por infracciones administrativas, pero un día antes, el 21 de julio, Balaji publicó en su cuenta de X la firma de un memorando de entendimiento entre Network School y la República de Kazajistán. Su mensaje prometía visados acelerados, simplificación de los trámites de traslado y captación activa de talento. El Gobierno de Kazajistán confirmó posteriormente que el acuerdo preveía establecer la sede en Astaná.
Kazajistán ofrecía al empresario una base para continuar e interés en atraer a profesionales y empresas. El lanzamiento oficial de Network School en la capital se celebró en el centro internacional de inteligencia artificial Alem.ai, con participación de Astana Hub, el Centro Financiero Internacional de Astaná y otras organizaciones.
En la capital
En la actualidad, Network School tiene su sede en Astaná, capital de Kazajistán, en el centro internacional de inteligencia artificial Alem.ai. No obstante, estudia una futura expansión a Burabay, en la región de Akmola. El primer ministro de Kazajistán, Olzhas Bektenov, recibió a Balaji el 27 de julio y conoció la propuesta de crear allí un espacio con instalaciones modulares donde emprendedores, ingenieros e investigadores pudieran vivir, trabajar y formarse. Según el comunicado oficial, las iniciativas de Network School se financiarían con capital privado y contarían con apoyo de los organismos públicos para facilitar su desarrollo.
Desde entonces, los acuerdos han ampliado el proyecto. Network School y el Ministerio de Ciencia y Educación Superior han firmado un memorando para impulsar una institución diseñada para enseñar por internet, con la intención de convertirla en una universidad autorizada para conceder títulos. El modelo propuesto combina aprendizaje online con exámenes presenciales supervisados y credenciales verificables mediante blockchain.
Otra colaboración afecta a Alatau. Un memorando con la autoridad de la ciudad contempla tokenizar activos inmobiliarios para contribuir a su desarrollo y ocupación. El anuncio menciona edificios y terrenos, aunque todavía no detalla qué derechos tendrían los compradores de los tokens, cómo se estructurarían las operaciones o cuándo comenzarían.
Atraer persona y conectarlas entre sí
La cooperación también alcanza a la inteligencia artificial. El 7 de octubre, el Gobierno publicó un acuerdo marco que reúne al Centro Financiero Internacional de Astaná, Kazakhtelecom, Network School y al inversor Shervin Pishevar, junto con Sofreh Capital, Edison y Alpha. Su eje es Digital Silk Road, una iniciativa para conectar capacidad de computación, telecomunicaciones, inversión y creación de empresas.
Network School se encargaría de atraer y formar a los profesionales necesarios para todos estos proyectos. Por ahora, el memorando establece un marco de colaboración, donde las inversiones, los proyectos concretos y las condiciones de cada socio deberán definirse en acuerdos posteriores. Las partes se proponen aprobar un plan de ejecución en los cien días siguientes a la firma.
La compra de Farcaster encaja en ese objetivo de atraer personas y conectarlas entre sí. Según explicó Rish, cofundador de Neynar, al anunciar la venta, Network School quiere convertir la red social en el complemento digital de sus comunidades físicas. Serviría para encontrar participantes, compartir proyectos y organizar actividades, tanto antes de trasladarse como una vez instalados.