La compañía francesa Ledger, que fabrica monederos físicos para criptomonedas, atraviesa una crisis de seguridad que afecta a sus dispositivos, aplicaciones y datos de clientes. El último incidente está relacionado con implantes espía capaces de robar las frases de recuperación de los usuarios, lo que ha provocado la suspensión de ventas a través de distribuidores en varios mercados asiáticos y en la cadena de tiendas MediaMarkt Saturn.
La empresa de análisis blockchain Bitquery estima pérdidas de 102 millones de dólares procedentes de 324 carteras, según su investigación actualizada el 13 de octubre. El caso se suma a una filtración de datos y a vulnerabilidades corregidas este año que podían comprometer claves privadas o hacer que el usuario firmara operaciones distintas de las mostradas en pantalla.
En los dispositivos de Ledger, las criptomonedas permanecen registradas en la blockchain y el aparato guarda las claves que permiten controlarlas. Su función es ofrecer una protección adicional frente a un ordenador o una aplicación, pero los recientes episodios muestran que dicha protección puede vulnerarse en diferentes puntos, desde la distribución del equipo hasta el software que interpreta lo que se va a firmar.
La suspensión de ventas se extiende
En una actualización del 13 de octubre, publicada en su cuenta de X, Ledger pide a los distribuidores y revendedores de Indonesia, Singapur, Tailandia, Filipinas, Vietnam, Malasia y Hong Kong que suspendieran las ventas y retiraran los dispositivos de los estantes. La medida amplía la actuación inicial sobre CryptoBilis, el revendedor del sudeste asiático vinculado a las pérdidas confirmadas por la compañía.
Ledger lanza préstamos con bitcoin desde su aplicación
Ledger sostiene que no ha verificado un robo de fondos asociado a un dispositivo comprado fuera del sudeste asiático. También afirma que no tiene indicios de que su infraestructura, sistemas, servicios o canal de venta directa hayan sido comprometidos. La investigación debe determinar quién manipuló los equipos y en qué punto de la distribución ocurrió.
Por su parte, MediaMarkt Saturn paralizó las ventas en tiendas y por internet después de que un cliente en Alemania comunicara la presencia de un posible implante. El grupo explicó que había retirado los productos internacionalmente como medida preventiva.
Cómo roba las 24 palabras
Ledger confirmó el 10 de octubre un implante no autorizado en el dispositivo de un usuario afectado. Según la explicación de su equipo de seguridad, Ledger Donjon, el componente está oculto dentro de la carcasa y lee los datos que aparecen en la pantalla.
Durante la configuración inicial, el monedero muestra las 24 palabras de recuperación. El implante las reconstruye y las envía a los atacantes mediante una conexión móvil LTE con una eSIM propia. Con esa frase, un tercero puede reconstruir la cartera en otro dispositivo y mover los fondos sin conocer el PIN ni obtener una nueva autorización del propietario.
La empresa señala que el componente añadido no modifica el chip de seguridad, el sistema operativo ni las firmas. El ataque captura el secreto cuando se muestra al usuario, por lo que la integridad de esos elementos originales no impide el robo.
Bitquery atribuye las salidas de fondos investigadas a 324 carteras en TRON, Bitcoin, Ethereum, Solana, BNB Chain y Polygon. Su cálculo utiliza precios de la mañana del 9 de octubre y supera las primeras estimaciones de unos 86 millones de dólares al incorporar direcciones y operaciones adicionales. Según Bitquery, Tether congeló 10 millones de USDT vinculados a la investigación.
Fallos en la pantalla
El incidente físico llega después de que Ledger publicara, el 27 de agosto, tres boletines sobre vulnerabilidades relacionadas con la comprobación y firma de operaciones.
Uno de los boletines describía un fallo en el código compartido utilizado para construir las aplicaciones del dispositivo. Un ordenador o una aplicación comprometidos podían enviar instrucciones adicionales mientras el usuario revisaba una operación y modificar parámetros antes de la firma. En las aplicaciones expuestas, la pantalla podía mostrar unos datos mientras el dispositivo firmaba otros.
Ledger corrigió el problema mediante actualizaciones de las aplicaciones y de su kit de desarrollo en agosto. La compañía afirma que no tiene pruebas de explotación contra usuarios. El fallo afectaba a una función esencial del monedero físico, como es permitir comprobar qué se está autorizando aunque el ordenador conectado no sea fiable.
Otro boletín recogía una vulnerabilidad en la aplicación de Ethereum que permitía preparar una transacción con 257 operaciones y mostrar únicamente una, mientras la firma autorizaba el conjunto. La demostración confirmó la ejecución de 256 operaciones que el dispositivo no había mostrado.
Un parche de mayo llegó en agosto
La cronología oficial de este segundo fallo muestra que el investigador lo notificó el 28 de marzo y Ledger lo clasificó como de gravedad alta el 23 de abril. La corrección se incorporó al código el 5 de mayo, pero la versión 1.22.2 publicada en agosto salió sin ella.
Después de que el investigador señalara la ausencia, Ledger publicó Ethereum 1.22.3 el 25 de agosto. El boletín documenta así varios meses entre la incorporación de la solución al código y su disponibilidad en una aplicación instalable, sin explicar completamente el motivo de ese intervalo.
El tercer boletín de agosto describía un fallo durante los intercambios de tokens. La aplicación podía firmar un permiso para gastarlos en lugar del pago que el usuario había aceptado, sin mostrar una nueva pantalla de confirmación. El permiso estaba limitado al proveedor, activo y cantidad aprobados. No permitía conceder una autorización ilimitada ni dirigirla libremente a otra dirección. La corrección se incorporó al código en mayo y llegó también con Ethereum 1.22.3 en agosto.
Claves privadas de Monero
El 4 de junio, Ledger publicó otro boletín sobre una vulnerabilidad que permitía recuperar las claves privadas de visualización y gasto de una cartera de Monero. Para explotarla era necesario controlar el ordenador conectado, tener el dispositivo desbloqueado y encontrar abierta la aplicación vulnerable. Cumplidas esas condiciones, la extracción podía producirse sin confirmación en pantalla. Ledger identificó el problema el 16 de marzo y publicó Monero 2.1.4 con la corrección el día 20.
A todos estos fallos se añade la intrusión conocida en enero en Global-e, proveedor comercial de Ledger. Quedaron expuestos nombres, datos de contacto e información de pedidos de algunos compradores de Ledger.com. Según las empresas, no se comprometieron datos de pago, credenciales ni frases de recuperación.
En mayo de 2025 también se había comprometido la cuenta de un moderador del Discord oficial de Ledger. Los atacantes la utilizaron para difundir enlaces fraudulentos que pedían las palabras de recuperación. La compañía retiró la cuenta y el bot utilizados y revisó los permisos.