Una de las rivalidades más largas de la informática de consumo se asomó el sábado 24 de octubre a un escenario que nadie había puesto por escrito. En una charla con Jimmy Cheng, presidente de CASPA, la asociación de profesionales chinos y estadounidenses del semiconductor, el consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, dijo que ha hablado con Lisa Su, su homóloga en AMD, sobre áreas en las que las dos empresas podrían cooperar. No dio ni una sola pista de cuáles son, y ninguna de las compañías ha anunciado acuerdo alguno.
La conversación no nace en el vacío. Intel y AMD sostienen desde el 15 de octubre de 2024 el x86 Ecosystem Advisory Group, un foro con Broadcom, Dell, Google, HPE, Lenovo, Meta, Microsoft, Oracle y Red Hat para que el software no se rompa al cambiar de procesador, más los avales de Linus Torvalds y Tim Sweeney. El 20 de octubre ese foro dio su primer fruto visible: AMD metió ZenDNN en oneDNN, la biblioteca con la que PyTorch acelera en CPU, y las dos empresas alinearon criterios bajo el paraguas de la Fundación UXL.
Lo que está en juego no es una fusión ni una alianza industrial, sino quién paga la factura de mantener vivo x86 mientras Arm gana terreno en portátiles y en centros de datos. Para quien compra un procesador, la parte útil es más modesta de lo que sugiere el titular: el software que ya corre empieza a recibir optimizaciones comunes, y la factura no cambia de inmediato. Tan tiene un plan para que sí cambie más adelante, apoyado en chips a medida y en la óptica coempaquetada.
Una charla, una frase y ninguna cifra
La grabación de la charla del 24 de octubre deja a Tan hablando de reconstruir el negocio de CPU mucho antes de llegar a AMD. La conversación con Lisa Su aparece como un apunte suelto, sin áreas concretas, sin plazos y sin una sola cifra que la respalde.
Su frase más contundente en toda la charla fue una promesa hacia dentro: hay que recuperar el liderazgo en CPU, y está decidido a conseguirlo. El diagnóstico que hizo de su propia empresa resultó más duro que cualquier comparación con la competencia, porque admitió que Intel nunca quiso adaptar un chip a lo que pedía cada cliente.
Ahora adapta el producto al encargo, dice, y piensa duplicar y triplicar esa apuesta. La personalización deja de ser un extra de laboratorio y pasa a tratarse como línea de negocio con ingresos propios, algo que la empresa no había planteado con este nivel de detalle.
Debajo de ese giro hay cuatro apuestas que Tan situó al mismo nivel que las CPU de siempre, y que hasta ahora vivían en los márgenes del catálogo. Son las líneas que deberían sostener el crecimiento cuando la cuota de procesadores de escritorio no dé para más, porque ese mercado crece poco y compite con Arm en precio.
- Chips a medida (ASIC) para cargas muy concretas de un solo cliente.
- Óptica coempaquetada, que lleva la fibra hasta el propio encapsulado para mover datos con menos energía.
- IA física, la que va dentro de robots y máquinas que operan en el mundo real.
- Empaquetado avanzado, la técnica de unir varios trozos de silicio en un solo producto.
Quiere que dos o tres de esas líneas aporten cerca del 10% de los ingresos cada una, y ahí asoma el problema conocido: son porcentajes de un negocio que todavía no existe a esa escala. Falta el calendario y falta el cliente que firme primero.
| Pieza del plan |
Situación al 26 de octubre |
| Conversación Intel AMD Lisa Su |
Confirmada por Tan el sábado 24, con áreas sin detallar |
| Acuerdo nuevo entre ambas empresas |
Ninguno anunciado |
| x86 Ecosystem Advisory Group |
Activo desde el 15 de octubre de 2024 |
| ZenDNN dentro de oneDNN |
Anunciado el 20 de octubre, sin entrega fechada en PyTorch |
| 14A con PDK 1.0 para volumen |
Previsto para principios de 2027 |
x86 comparte biblioteca desde hace una semana
El anuncio del 20 de octubre no es una declaración de intenciones. Las dos compañías han alineado oneDNN como biblioteca por defecto para la aceleración x86 dentro de PyTorch, y AMD ha entrado como miembro del comité directivo de la Fundación UXL, que gobierna el proyecto desde una posición neutral.
La unificación de las optimizaciones de PyTorch en oneDNN cerró una duplicidad que arrastrábamos desde hace años. Hasta entonces, un EPYC pasaba por zentorch, el plugin propio de AMD, mientras un Xeon usaba la ruta de Intel. Dos pilas de código, dos equipos y el mismo problema de fondo, porque mantener kernels duplicados cuesta dinero y retrasa cada versión del framework.
El acuerdo va más allá de mover ficheros de un repositorio a otro. Ambas empresas trabajan también en AI Compute Extensions, una extensión del repertorio x86 orientada a multiplicar matrices, la operación que domina la inferencia de redes neuronales. Llegará a PyTorch mediante futuras versiones de oneDNN, sin fecha pública de llegada.
La fábrica es otra cosa
Ahí la cooperación se detiene. Tan aseguró que el proceso 18A ya está en producción de volumen y que el 14A avanza según lo previsto: la versión 0.5 del kit de diseño está entregada, la 0.9 viene después y la 1.0 llegará para volumen a principios de 2027.
Dos clientes potenciales evalúan obleas de prueba del 14A, con decisiones firmes esperadas entre el segundo semestre de este año y el primero del que viene. AMD no está en esa lista ni tiene motivo para estarlo, porque la compañía no fabrica: compra obleas a TSMC para todos sus microprocesadores y GPU de 7 nanómetros o menos.
Competir fábrica contra fábrica y cooperar en software son negocios distintos, y la conversación con Lisa Su solo tiene sentido en el segundo de ellos. Tan describió la fundición como un negocio donde la confianza pesa tanto como la tecnología, porque el cliente entrega obleas de las que depende su propia facturación.
Recordó a un cliente que esperó seis u ocho meses a que él fuera consejero delegado para presentarle quince puntos en los que Intel había fallado. Cuando los fue resolviendo uno a uno, el cliente aceptó ampliar la relación.
Qué nota quien compra un procesador
Poco, y conviene decirlo así. No hay versión de PyTorch que anunciar con estas optimizaciones dentro ni fecha de entrega: el trabajo de AMD en la biblioteca común es un plan con el calendario abierto. La comprobación útil, cuando salgan, es leer las notas de la versión antes de tocar producción.
El pulso de fondo es el mismo que los requisitos que Nvidia puso a RISC-V para hospedar CUDA, con el perfil RVA23 como llave de entrada: quien controla el compilador y las bibliotecas decide qué hardware merece la pena comprar. Intel y AMD acaban de admitir que ninguna de las dos puede mantener su pila de optimizaciones a solas.
Dos rivales con la misma biblioteca y fábricas distintas
La pregunta del titular tiene respuesta corta: no hay alianza, hay conversaciones y una biblioteca compartida que ya funciona. La cooperación llegará por donde no se ve, en compiladores y kernels, y se quedará ahí mientras la fabricación para terceros siga siendo el terreno donde Intel se juega el futuro.
Para el comprador, la consecuencia práctica es que la marca del procesador pesará menos en el código y más en el precio y en el soporte. Sobre eso sí puede decidir hoy, sin esperar a que las dos empresas se aclaren, y con la misma información que manejan los dos consejeros delegados: una biblioteca común, dos fábricas separadas y ningún papel firmado.