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DC-ROMA trae RISC-V a tu hardware con Ubuntu e IA local

El DC-ROMA de DeepComputing une Framework y RISC-V con 40 TOPS de IA local y Ubuntu, justo cuando Ubuntu 26.10 lleva el escritorio a RISC-V.

DC-ROMA trae RISC-V a tu hardware con Ubuntu e IA local
DC-ROMA trae RISC-V a tu hardware con Ubuntu e IA local

Hay un portátil que no lleva Intel ni AMD ni Snapdragon en su interior. El DC-ROMA de DeepComputing monta un procesador RISC-V sobre la plataforma modular de Framework y promete 40 billones de operaciones de IA por segundo sin salir del equipo, según la ficha publicada por el fabricante. La máquina sale de fábrica con Ubuntu 24.04 y apunta a desarrolladores que quieren cacharrear con la arquitectura abierta sin renunciar a un equipo de verdad.

La fecha importa y conviene dejarla clara desde el principio. El equipo se lanzó en 2025 y las cabeceras que lo cubrieron, como DailySynapse en octubre de aquel año, hablaron de disponibilidad inmediata sobre la misma base que hoy se vende. Lo que cambia ahora es el software, porque Ubuntu 26.10 sale mañana 15 de octubre, con imágenes oficiales de escritorio para RISC-V, según anunció Canonical en su foro el pasado 9 de octubre. El hardware esperaba su momento y el sistema por fin llega.

Esa combinación altera el cálculo para quien programa. Hasta ahora usar RISC-V en escritorio exigía conformarse con ediciones de servidor o con compilaciones oficiosas mantenidas por la comunidad, mientras que desde mañana existe una imagen con GNOME y otra ligera con Xfce pensada para máquinas virtuales. El DC-ROMA deja de ser un capricho para coleccionistas y se convierte en una estación de trabajo viable para IA local y desarrollo abierto.

Un portátil Framework con corazón RISC-V

DeepComputing construye el DC-ROMA sobre la plataforma modular de Framework, la marca que popularizó los portátiles reparables con piezas intercambiables. El comprador adquiere una placa base RISC-V que encaja en la carcasa del Framework Laptop.

Esa placa hereda pantalla y teclado junto a la batería del chasis. La decisión reduce el riesgo del experimento, porque si la placa se queda corta el chasis admite otras placas en el futuro. El equipo se presenta como el primer PC de IA basado en RISC-V y pensado para desarrolladores.

El cerebro es el ESWIN EIC7702X, un sistema en chip con ocho núcleos SiFive P550 para carga general. Los P550 son núcleos de 64 bits con un rendimiento por vatio que ya demostró su valía en placas de desarrollo previas.

Junto a ellos viaja un clúster vectorial de ocho núcleos para acelerar cálculo paralelo y un motor que codifica vídeo 8K a 50 fotogramas por segundo. La memoria admite hasta 64 GB de LPDDR5 y el almacenamiento llega hasta 1 TB en NVMe, cifras de portátil serio.

La apuesta tiene un sentido que va más allá de la ficha técnica. RISC-V es una arquitectura abierta, sin licencias que paguen peaje por cada chip, y eso atrae a quienes investigan o enseñan diseño de procesadores.

Programar sobre silicio abierto permite inspeccionar, modificar y redistribuir con una libertad que las arquitecturas propietarias no ofrecen. El DC-ROMA pone ese silicio dentro de un chasis que cualquiera puede abrir con un destornillador.

40 TOPS de IA sin salir del equipo

El otro argumento del equipo es su unidad neuronal de 40 TOPS, es decir, 40 billones de operaciones por segundo dedicadas a inferencia. Esa potencia permite ejecutar modelos de lenguaje y visión directamente en local, sin mandar datos a la nube ni pagar por cada consulta.

Para un desarrollador significa prototipar asistentes y pipelines en el tren, en casa del cliente o en un laboratorio sin conexión. La privacidad deja de ser un eslogan y se convierte en arquitectura, con la latencia que da no depender de ningún servidor remoto.

El consejero delegado Yuning Liang lo resume como una apuesta por la IA local, la informática sostenible y la apertura. La compañía describe el equipo como un paso fundacional hacia un futuro basado en la privacidad.

El discurso suena ambicioso, aunque encaja con un nicho real de programadores que desconfían de depender de servicios remotos para cada experimento. Ese público prefiere pagar una vez por hardware que suscribirse de por vida a una API.

Conviene poner la cifra en su contexto de octubre de 2026. Los 40 TOPS del modelo original quedan por debajo de los aceleradores de las últimas generaciones x86 y ARM, y la propia DeepComputing ya mostró una variante de 50 TOPS en mayo de 2025.

Nadie compra este equipo para ganar un benchmark. Se compra para tener IA utilizable sobre una arquitectura abierta, y en ese terreno apenas tiene competencia directa entre los portátiles que hoy se venden.

Ubuntu 26.10 estrena escritorio oficial para RISC-V

El giro de esta semana lo pone Canonical. Ubuntu 26.10, nombre en clave Stonking Stingray, sale mañana 15 de octubre con imágenes de escritorio para RISC-V por primera vez en la historia de la distribución.

Hasta ahora solo existían imágenes de escritorio para 64 bits de Intel y ARM, mientras que RISC-V se conformaba con ediciones de servidor. El anuncio lo publicó el equipo de Foundations en el foro de Ubuntu el pasado 9 de octubre.

Hay dos imágenes experimentales disponibles para probar desde ya. La primera es el Ubuntu Desktop clásico con GNOME, que funciona bien sobre la placa SpacemiT K3 Pico-ITX que Canonical usa como referencia.

La segunda es una Xubuntu mínima con Xfce, pensada para quienes prueban en máquinas virtuales, porque el escritorio GNOME tarda más de media hora en arrancar bajo emulación QEMU. Ambas carecen aún de soporte oficial y arrastran fallos conocidos.

La tabla siguiente resume el hardware del DC-ROMA junto al software que lo acompaña esta semana, con la fuente que respalda cada dato para que puedas contrastarlo antes de decidir cualquier compra.

Pieza Detalle Fuente
Procesador ESWIN EIC7702X con 8 núcleos SiFive P550 DeepComputing
Aceleración IA NPU de 40 TOPS en local DeepComputing
Memoria y disco Hasta 64 GB LPDDR5 y 1 TB NVMe DeepComputing
Sistema instalado Ubuntu Desktop 24.04 LTS DailySynapse
Novedad 15 de octubre Imágenes de escritorio RISC-V en Ubuntu 26.10 Canonical
Placa de referencia SpacemiT K3 Pico-ITX con soporte oficial Canonical

El calendario no puede ser más redondo para DeepComputing. Su equipo sale de fábrica con Ubuntu 24.04 LTS, una base estable con años de soporte por delante, y justo ahora aparece una versión nueva con escritorio nativo para su arquitectura.

Los usuarios podrán elegir entre la solidez de la LTS y la novedad de la 26.10 según su tolerancia al riesgo. Esa es exactamente la flexibilidad que pide el público de este aparato, acostumbrado a compilar y probar.

Para quién tiene sentido este equipo

El DC-ROMA no compite con el portátil de la oficina y conviene juzgarlo con su propio baremo. Su público natural es el desarrollador que compila para RISC-V y necesita probar en silicio real en lugar de conformarse con emuladores lentos.

Tener el chip sobre la mesa acelera el ciclo de prueba y error, y eso vale más que unos puntos extra en cualquier comparativa. El formato portátil añade además la posibilidad de llevar las demos a charlas y ferias.

El segundo perfil es el investigador de IA local. Quien trabaja con datos sensibles, como historias clínicas o prototipos bajo acuerdo de confidencialidad, no puede subir nada a una API externa ni fiarse de promesas de borrado.

Una NPU de 40 TOPS permite correr modelos medianos con una latencia aceptable y sin que un solo byte abandone el disco. La memoria de hasta 64 GB ayuda a cargar modelos cuantizados de tamaño respetable.

El tercer grupo mira al aula y al laboratorio. Las universidades que enseñan arquitectura de computadores encuentran en RISC-V una plataforma sin secretos industriales, y un portátil completo resulta más atractivo que una placa suelta con cables por todas partes.

Los estudiantes compilan, ejecutan y miden sobre un equipo que además sirve para el día a día. Esa versatilidad justifica la inversión mejor que cualquier placa de desarrollo aislada que acaba en un cajón.

  • Desarrolladores que compilan y prueban software sobre silicio RISC-V real en un formato portátil.
  • Investigadores que necesitan inferencia local por privacidad, con hasta 64 GB para modelos cuantizados.
  • Docentes y estudiantes de arquitectura de computadores que quieren una plataforma abierta sin piezas sueltas.
  • Entusiastas del hardware reparable que valoran la carcasa modular de Framework y sus piezas intercambiables.

El precio de ser pionero tiene letra pequeña

Ninguna frontera sale gratis y esta tampoco. El ecosistema de aplicaciones para RISC-V sigue siendo joven, y aunque Debian y Ubuntu avanzan rápido, faltan piezas de software propietario que en otras arquitecturas se dan por sentadas.

El comprador debe asumir que algunas herramientas llegarán tarde o exigirán compilar desde el código fuente con parches propios. Esa fricción forma parte del trato y conviene conocerla antes de pagar por el equipo.

El precio también pide pensarlo dos veces. La segunda revisión de la placa partió de 349 dólares en la tienda del fabricante en mayo de 2025, una cifra razonable para una placa pionera pero alta si se compara con un portátil convencional de potencia similar.

A eso se suma la carcasa Framework si aún no se posee una. El conjunto se coloca en un rango que solo se justifica por el valor del experimento y por el gusto de abrir camino.

La propia DeepComputing reconoce el carácter temprano del producto con su enfoque en comunidades de desarrolladores. Las primeras unidades se dedicaron a ese público fiel, con la promesa de documentar y mejorar sobre la marcha.

Quien busque un equipo para trabajar mañana sin sorpresas tiene opciones más maduras en x86 y ARM desde hace años. Quien quiera empujar la arquitectura abierta encontrará aquí su mejor aliado portátil.

RISC-V deja de ser una promesa en el escritorio

La historia del DC-ROMA resume dónde está RISC-V en octubre de 2026. El hardware abierto ya cabe en un portátil reparable, la IA local ya corre sin nube y el sistema operativo mayoritario ya publica escritorio para la arquitectura.

Cada pieza llegó por separado y esta semana encajan por primera vez. El lanzamiento de 2025 fue el anuncio y el de Ubuntu 26.10 es la pieza que faltaba para redondear la propuesta.

El camino por delante se mide en software. Faltan controladores pulidos, faltan aplicaciones nativas y falta que los grandes estudios optimicen sus motores para estos chips. Pero la dirección es clara, porque cada ciclo trae más paquetes compilados y más placas potentes. El DC-ROMA no es el destino final de nadie, aunque sí es el vehículo más divertido para recorrer el camino.

José Maldonado

Autor

José Maldonado

Activista y bloguero de tecnología, software libre y blockchain.

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