Actualidad

Ethereum

Glamsterdam ensaya bloques de 200M y los mercados toman nota

Glamsterdam activó en Sepolia con límite de 200 millones de gas. Bloques al 26-46%, finalidad del 99,97% y Hoodi en el horizonte del 27.

Glamsterdam ensaya bloques de 200M y los mercados toman nota
Glamsterdam ensaya bloques de 200M y los mercados toman nota

Ethereum ensaya su autopista ancha en tráfico real simulado. La actualización Glamsterdam se activó el martes 6 de octubre en Sepolia, la red de pruebas con tokens sin valor, y elevó el límite de procesamiento a casi 200 millones de gas desde unos 60 millones previos. Los bloques revisados hasta el jueves usaron entre 52 y 92 millones, del 26% al 46% de la capacidad, en una muestra de más de 25 consecutivos, mientras una votación de seis minutos propuso los 32 bloques previstos con el 99,97% del stake hacia la finalidad.

El salto multiplica por tres el presupuesto de cómputo por bloque, aunque no equivale a triplicar transacciones. Glamsterdam cambia cuánto gas consumen tareas concretas, así que el mismo presupuesto rinde distinto según la mezcla de operaciones. En la red real, los usuarios compiten por el espacio cuando llegan demasiadas transacciones y las comisiones suben. Más techo significa más actividad antes de que la puja apriete.

La clave está en que el ensayo mide máquinas, no precios. Ningún bloque rozó el lleno, que es donde el presupuesto mayor exigiría más a los ordenadores de la red. Con bloques a un tercio, Sepolia confirma que el software arranca y finaliza, aunque la prueba de estrés de verdad espera a bloques llenos y a la siguiente testnet.

¿Qué cambia Glamsterdam por dentro?

La actualización mete en las reglas el reparto entre especialistas que arman transacciones y validadores que publican bloques. Esa separación entre proponente y constructor da a los validadores más tiempo para revisar los cálculos antes de sellar. Menos prisas en la parte crítica y más orden en el reparto de papeles.

Cada bloque viaja además con la lista de cuentas e información que tocan sus transacciones. El software usa esa lista para traer datos por adelantado y comprobar en paralelo lo que no depende entre sí, en lugar de masticar todo en fila. Acceso anticipado más paralelismo igual a más rendimiento con el mismo hardware.

Cambio Qué hace Efecto
Límite 60M a 200M Triplica el presupuesto por bloque Más actividad antes de pelear por espacio
Separación proponente-constructor Da tiempo de revisión a validadores Bloques más seguros
Listas de acceso por bloque Trae datos antes y paraleliza Menos esperas
Nuevos costes de datos Recalibra crear y leer almacenamiento Apps deben retestear

Gestionar más actividad exige más a los ordenadores que corren Ethereum. La actualización ajusta los cargos por crear y acceder a datos almacenados, y los desarrolladores recibieron el aviso de retestear aplicaciones que asuman costes antiguos. Cambiar el precio del gas sin avisar rompería contratos que cuentan cada unidad, así que el aviso forma parte del despliegue.

Los números del ensayo en Sepolia

Conviene leer las cifras con lupa porque cuentan dos historias. La revisión de más de 25 bloques consecutivos los encontró entre 52 y 92 millones de gas, sin ninguno cerca del lleno. Esa holgura tranquiliza sobre la estabilidad del software, aunque deja sin probar el escenario que más importa, con la red al límite y las máquinas sudando.

La votación de seis minutos contó la otra historia. Los 32 bloques previstos se propusieron todos y el 99,97% del stake elegible votó hacia la finalidad, el momento en que la red da por sentada su historia. Finalidad casi total con presupuesto triplicado significa que el consenso aguanta el salto. El motor nuevo arranca y no se cala en el primer semáforo.

El arreglo de última hora

La actualización llegó a Sepolia con un arreglo aplicado a contrarreloj antes del salto de capacidad. Los ensayos existen justo para eso, para cazar el fallo en testnet con tokens sin valor en lugar de en mainnet con miles de millones en juego. Que aparezcan remiendos de última hora habla bien del proceso, no mal del código.

¿Por qué triplicar el gas no triplica las transacciones?

El matiz técnico que más se malinterpreta merece una sección propia. El gas mide trabajo de cómputo, no transacciones, y cada operación consume según su coste asignado. Glamsterdam reasigna esos costes al mismo tiempo que sube el techo, así que una transferencia simple puede costar distinto antes y después. Triple presupuesto con costes nuevos rinde más o menos según qué haga la red ese día.

Piensa en una autopista que triplica carriles pero cambia los peajes por tipo de vehículo. Caben más coches si son turismos y menos si son camiones, porque cada uno ocupa distinto. En Sepolia, los bloques al 26-46% muestran tráfico ligero donde la mezcla aún no aprieta. La equivalencia real entre gas y transacciones solo se verá con la red llena y variada.

Quién debe retestear sus aplicaciones

El aviso a desarrolladores no es cortesía, es obligación profesional. Toda aplicación que asuma costes de gas concretos, desde un exchange descentralizado hasta un juego on-chain, debe repetir sus pruebas con los precios nuevos. Un contrato que calculaba justo su presupuesto puede quedarse corto o pagar de más tras el cambio. Los equipos que ignoren el aviso lo descubrirán en producción con usuarios reales.

Las capas 2 miran el ensayo con lupa propia. Su negocio consiste en comprimir transacciones y publicarlas barato en la capa 1, así que cada cambio de costes y capacidad les mueve el margen. Más espacio barato significa comisiones menores para el usuario final y más colchón para picos de demanda. Si Glamsterdam cumple, las L2 respiran con más espacio barato. Si cruje en los ensayos, sus equipos ajustan los compresores antes de la mainnet.

¿Qué viene ahora, Hoodi y la mainnet sin fecha?

El calendario sigue en la testnet de al lado. Hoodi, la siguiente red pública de pruebas, apunta tentativamente al 27 de octubre de 2026 según avancen los resultados de Sepolia. Cada testnet caza una familia distinta de fallos, con Sepolia como ensayo general y Hoodi como segunda opinión. Ethereum no salta sin red desde hace años y Glamsterdam no será la excepción.

La mainnet no tiene fecha de activación. Los desarrolladores fijarán el día cuando Sepolia y Hoodi den luz verde con bloques llenos y aplicaciones retesteadas. Publicar un calendario antes de tiempo solo genera promesas que luego hay que mover. En Ethereum, la prisa es el enemigo de los miles de millones que descansan sobre su código.

Cómo decide Ethereum cuándo actualizar

El proceso sigue un ritual probado en cada hard fork. Primero las testnets públicas con calendarios tentativos que se mueven según resultados. Después las sombras y simulaciones con clientes diversos, porque Ethereum corre con una decena de implementaciones independientes que deben ponerse de acuerdo, según documenta la Fundación Ethereum. Solo entonces llega la fecha de mainnet con semanas de margen para que nodos y exchanges actualicen.

Esa prudencia explica por qué una red de cientos de miles de millones se actualiza sin dramas desde hace años. Cada cliente interpreta las reglas a su manera y cualquier divergencia partiría la cadena en dos. Los ensayos no buscan solo fallos de código, sino desacuerdos entre implementaciones. Sepolia con bloques al tercio es el primer filtro, no el último.

Para los mercados, el mensaje es de capacidad futura, no de precio presente. Ether cotizaba en 2.488 dólares el 8 de octubre mientras bitcoin rondaba los 82.500, con ambos pendientes del petróleo y de la Fed antes que de la ingeniería. Glamsterdam no mueve cotizaciones hoy, aunque decide cuántas transacciones cabrán mañana sin que las comisiones se disparen.

José Maldonado

Autor

José Maldonado

Activista y bloguero de tecnología, software libre y blockchain.

Lo último
Base abre mercados 24/7 con Apple tokenizada desde 25 dólares

Una lectura semanal imprescindible sobre inteligencia artificial y blockchain.

Te explicamos cómo transforman la economía, qué nuevas puertas te abren y cómo te afectan.