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Bitcoin pierde los 76.000 dólares y borra el rally electoral

Bitcoin cae a 75.463 dólares, su mínimo desde septiembre, mientras el Nasdaq pierde un 5,5 % y se liquidan más de 1.000 millones en derivados.

Bitcoin pierde los 76.000 dólares y borra el rally electoral
Bitcoin pierde los 76.000 dólares y borra el rally electoral

El bitcoin tocó los 75.463 dólares en Bitstamp el 5 de noviembre, el nivel más bajo desde el 16 de septiembre, y cerró la sesión americana cerca de los 75.900 después de haber recuperado los 80.000 el día anterior. La caída ronda el 6 % en 24 horas y llega justo después del mejor día del mes, el que siguió a la victoria demócrata en las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos.

El detonante no vino del sector. Nasdaq perdió un 5,5 % y el índice de semiconductores se dejó un 12 %, el peor día de ambos desde marzo de 2020, según los datos de cierre. Con ese telón de fondo se liquidaron más de 1.000 millones de dólares en posiciones apalancadas en un día y unas 211.000 cuentas se vieron afectadas, una cifra que la plataforma de análisis CoinGlass publica cada mañana y que ese jueves batió el récord del mes.

El ether perdió un 7 % hasta los 2.250 dólares en la misma sesión y el oro subió mientras las bolsas se hundían. La correlación de bitcoin se movió hacia el activo de riesgo más apalancado del momento, el comercio de la inteligencia artificial, y no hacia el refugio que buena parte de su audiencia cree tener en cartera desde hace años.

El mínimo de 75.463 dólares

El mínimo intradía dejó al bitcoin por debajo de su media móvil de 50 semanas, situada en 75.733, y lo devolvió a la zona en la que ya había rebotado a finales de octubre. La capitalización total de la moneda bajó a 1,52 billones de dólares con un volumen de 40.500 millones en 24 horas, según las cifras que publicó Anadolu al cierre de la sesión europea.

El ether acompañó la caída con algo más de intensidad y perdió cerca del 7 % hasta los 2.250 dólares, con una capitalización de 274.940 millones. XRP y solana cayeron alrededor de un 5,5 % cada uno y el total del mercado se contrajo un 4,89 % hasta 2,56 billones de dólares. Las cifras de capitalización varían entre proveedores porque cada uno usa su propio método de cálculo, así que conviene tomarlas como orden de magnitud y no como un dato exacto.

Los cuatro datos que resumen la jornada sirven para hacerse una idea del tamaño del movimiento, y cada uno lleva su fuente porque en este mercado las cifras cambian según quién las publique y a qué hora se consulten:

  • Mínimo intradía de 75.463 dólares en Bitstamp, el más bajo desde el 16 de septiembre.
  • Liquidaciones de 1.090 millones de dólares y 211.000 traders afectados en 24 horas.
  • Índice de semiconductores con un 12 % de caída, el peor día desde marzo de 2020.
  • Entradas netas de 148,10 millones en ETF de bitcoin al contado el mismo día.

¿Por qué el detonante fue el comercio de IA?

El argumento que circuló en las mesas de operaciones fue el mismo que repitieron FalconX, GSR y Wintermute: si los demócratas controlan las dos cámaras, la construcción de centros de datos que sostiene el negocio de la inteligencia artificial puede frenarse, y con ella el gasto de capital de las tecnológicas. Los analistas añadieron dos ingredientes más: resultados de IA por debajo de lo esperado y un nivel de apalancamiento que ya era alto antes de las elecciones.

La conexión con bitcoin no es metafórica. Buena parte de la cotización de las mineras depende de que el precio de la energía y la demanda de cómputo sigan una curva concreta, y esa curva la fija el mismo mercado que financia los centros de datos. Cuando el mercado descuenta menos capacidad instalada, lo primero que vende es el activo que produce esa capacidad.

El castigo a las mineras fue el más severo del día. Bitdeer y Keel Infrastructure perdieron cerca de un 20 % cada una, American Bitcoin un 17 % pese a anunciar un beneficio trimestral de 126 millones de dólares, y las dos grandes del sector cotizado, Strategy y Coinbase, rondaron el 10 % de caída. Una empresa puede publicar buenos números y aun así caer si el mercado decide que su sector entero vale menos, y ese día el mercado lo decidió para todas a la vez.

Ese comportamiento no es irracional. Un inversor que quiere reducir exposición a un sector vende el valor más líquido que tiene, no el que peor está, y las mineras cotizadas son la puerta de entrada y de salida más rápida del mercado cripto.

¿Qué se liquidó y qué compraron los ETF?

Las liquidaciones son el mecanismo por el que una caída de precio se convierte en una cascada. Un operador que trabaja con margen recibe una llamada cuando su garantía no cubre la posición, y si no la cubre el bróker cierra el contrato a mercado, lo que empuja el precio en la misma dirección del movimiento inicial. Cuanto más apalancado está el mercado, más rápido se encadena ese proceso.

En esta ocasión se liquidaron 879,92 millones en cuatro horas, con 818,90 millones en posiciones largas y 61,02 millones en cortas, según los datos de CoinGlass. El interés abierto agregado en futuros cayó por debajo de 26.000 millones de dólares desde los 28.000 que había al inicio de la sesión, una señal de que el mercado se está desapalancando por la vía rápida y no por decisión de los operadores.

Los números de liquidaciones siempre se quedan cortos porque solo cuentan lo que reportan los exchanges. Esa advertencia la incluyen los propios proveedores de datos, y conviene repetirla: sirven para describir la magnitud de un movimiento, no para medir con precisión cuánto dinero se perdió.

El contraste más claro del día no está entre bitcoin y las acciones, sino entre bitcoin y el oro. El metal subió un 0,6 % hasta 4.094 dólares la onza en la misma sesión en la que el Nasdaq perdía un 5,5 %, y ese es el comportamiento que el relato de bitcoin como reserva de valor lleva una década prometiendo. Los ETF de bitcoin al contado, en cambio, registraron entradas netas de 148,10 millones, un dato que matiza la lectura catastrofista y que ya apareció en la oleada de salidas de 643 millones de la semana anterior.

Un mes plano con dos relatos rotos

El noviembre de bitcoin empezó con el hackeo a Binance y siguió con una victoria electoral que el mercado leyó como buena noticia durante veinticuatro horas. La primera historia movió el precio del sector entero y la segunda se agotó antes de que el Congreso se sentara, como ya anticipaba el análisis sobre la industria cripto y los demócratas.

Wintermute identificó 73.000 y 68.000 dólares como los siguientes objetivos a la baja si la debilidad continúa, y fijó en 80.000 la cota que bitcoin necesita recuperar y mantener para que el mercado vuelva a hablar de fortaleza. Son referencias de gestión de riesgo y no profecías: describen dónde hay órdenes acumuladas, y esas órdenes cambian en cuanto el mercado las toca.

Queda una pregunta que este día deja abierta. Si el precio de bitcoin depende del calendario legislativo y del gasto en centros de datos, su comportamiento en un día de pánico bursátil dice menos sobre su papel monetario de lo que la industria querría, y el mismo mercado que lo llevó a 126.000 dólares en octubre lo devolvió a la casilla de salida en dos sesiones.

José Maldonado

Autor

José Maldonado

Activista y bloguero de tecnología, software libre y blockchain.

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