Tokenización, el tren de la economía financiera
Tokenización, el tren de la economía financiera

Tokenización, el tren de la economía financiera

La tokenización profundiza en la fijación de la economía financiera como columna vertebral de la sociedad. En las economías avanzadas, vivimos y nos relacionamos social y políticamente en el marco del sistema financiero. Desde el préstamo hipotecario con el que accedemos a nuestra primera vivienda o el crédito con el emprendemos un negocio, hasta la deuda de los estados, pasando por el pago con la tarjeta de crédito. Todo habla del dominio de la economía financiera. Pero ningún dominio se mantiene sin actualizarse y, sobre todo, absorber en su lógica otros ámbitos, otras prácticas, otras gentes.

Convertir todo en un activo financiero

Tal dominio tiene por horizonte convertir todo en un activo financiero y a todos en inversores. Inversores de lo que nunca habíamos pensado que se podía convertir en activo financiero: bienes propios, esfuerzos, emociones, expectativas. En tal absorción en la lógica de la economía financiera, la tokenización está llamada a ocupar un papel relevante, convirtiéndose en su nuevo tren.

La tokenización es la segunda revolución de la propiedad 

Ha de reconocerse que el año pasado fue el año de la explosión de la IA (inteligencia artificial). Los expertos señalan que la IA viene desarrollándose desde hace varios decenios, aun con los parones y crisis habituales a lo que está en proceso de implantación, articulando experiencia y experimentación. Pero la mayor parte de los habitantes de este planeta, han tomado nota de que puede estar generándose una revolución tecnológica y, sobre todo, económica y social, a partir de lo que precisamente se ha venido a llamar la inteligencia artificial generativa. En algunos campos, la implantación de la IA parece ser cosa del futuro.

Sin embargo, en el de la economía financiera es un presente que ya está en marcha. Ello porque nos encontramos en lo que podríamos denominar el momento histórico de la financiarización, en la que todo valor, todo bien, queda asimilado a un instrumento financiero. Un momento que, a su vez, demanda crecientemente instrumentos financieros; como el capitalismo comercial demandaba mercados o el capitalismo industrial demandaba materias primas.

Tokenización y economía financiera

Ahora bien, si la GAI (Generative Artificial Inteligence) es el nuevo tipo de energía que impulsa la economía, incluyendo la economía financiera, en el caso de ésta, su tren es una tokenización que tiene en blockchain su trazado ferroviario, de manera que tal vez pronto empecemos a hablar de capitalismo tokenizado. De un capitalismo en el que la tokenización domina la forma en que se emiten y distribuyen los valores; lo que tiene o puede tener valor económico.

Tokenización y estilo de vida de las nuevas clases medias globales

Creo que no es necesario insistir en la definición de tokenización. Aquí se ha hecho muchas veces. Es el proceso por el que activos presentes en el mundo real son representados en una blockchain. Un proceso por el que se facilita un doble acceso. Por un lado, que bienes económicos del mundo real, con poca o ninguna liquidez hasta el momento, puedan ser objeto de inversión e instrumento que posibilita inversiones, créditos, etc. Por otro lado, debido a la eficiencia y transparencia derivada de blockchain, posibilita que sectores de la sociedad hasta ahora alejados de las prácticas financieras puedan convertirse en inversores y, con ello, partícipes de la creación de riqueza, especialmente en un capitalismo financiero. 

Capitalismo financiero

El capitalismo financiero es la etapa presente del capitalismo. En la historia, antecedieron el capitalismo comercial y el capitalismo industrial, quedándonos en la brocha tosca y muy gruesa. Se caracteriza el capitalismo financiero por el lugar central e institucional que tienen los servicios financieros en el sistema económico y, por lo tanto, en la generación de riqueza. Sus detractores, tendentes a ubicarse en la izquierda del tradicional eje político, lo tachan de especulativo -connotando pecaminosidad en la especulación- porque: “no produce cosas”, como si la economía y la riqueza sólo estuviese compuesta por “cosas”. Lo que principalmente produce el capitalismo financiero son instrumentos financieros, que, empujan a hacer cosas a los actores. 

El crecimiento y reproducción ampliada del capitalismo comercial quedó fijada por la institucionalización de los mercados, de esos encuentros entre oferta y demanda. Con ello, la institucionalización de sus agentes principales: comerciantes, ferias y, poco a poco, Bolsas y servicios financieros, como ocurre en la figura de prestamistas. En el capitalismo industrial, institucionalización de la producción estandarizada. No sólo con fábricas, sino con estándares de calidad.

Tokenización de bienes y la necesaria criptoculturización de las clases medias

Digitalización y tokenización

Cada una de estas fases del capitalismo necesitaba renovarse en cada uno de sus ámbitos de acción, especialmente con prácticas más eficientes; con mejores, más atractivos y nuevos productos. Pero, también, con nuevos instrumentos y tecnologías: letra de cambio, cheque financiero, la fuerza del flujo de los ríos, el vapor de agua, el carbón, la electricidad, etc. Es lo que tiene el capitalismo, es como una bicicleta, si no se pedalea en cualquiera de sus niveles, caída segura.

A su vez, cada una de estas etapas del capitalismo ha tenido sus distintas fases. No puede hablarse de un proceso lineal, sino de saltos. Desde esta perspectiva, la historia de concreción del capitalismo es apasionante, mostrando importantes variaciones, según el tiempo, el territorio y la sociedad. Pues bien, el salto que tiene el sistema financiero en la punta de sus dedos es el de la tokenización. La tokenización como fruto de que la principal “materia energética” del capitalismo actual es la digitalización, como, en su tiempo y para el capitalismo industrial, lo fueron el carbón o la electricidad. 

Financiarización y tokenización

Desde la institución más planetaria existente, Naciones Unidas, se ha señalado el año 2030 como una especie de meta para el logro de amplísimos objetivos. Es el año en el que han quedado fijados los ODS. Pues bien, es también el año en el que se estima que los ingresos derivados de la tokenización alcanzarían la cantidad de un billón de dólares norteamericanos. Un millón de millones, para que nos quede claro. Una estimación derivada de la asunción de la tokenización por los inversores institucionales. 

Qué es la tokenización blockchain y por qué está transformando el mundo

Hace tiempo que los inversores institucionales vienen reclamando una renovación del sistema tradicional de activos, como de sus modelos de gestión. Por ello, están dispuestos a la experimentación. Por ello, están experimentando -de momento, solo experimentando, aun cuando de una manera acelerada- con la tokenización. De hecho, algunos se encuentran tras los proyectos dirigidos para el escalamiento de la tecnología blockchain.

Transacciones más baratas

El gran aumento de tipos de activo y la reducción de los costes en las transacciones son los responsables, en buena parte, del atractivo que tiene la tokenización para esos inversores institucionales. Tras ellos, vendrán los demás: bancos, gestores patrimoniales, usuarios. Todos ellos, se irán subiendo al tren de la tokenización. Como en la fase del capitalismo comercial, los agentes se subieron a los barcos de las grandes rutas de navegación comercial. Como en la fase del capitalismo industrial, se subieron al traqueteo de los trenes.

Pues bien, en la financiarización de la economía se viaja en el tren de la tokenización, que va por las vías de blockchain, movido por la energía de la GIA.

Javier Callejo
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