Todas las aplicaciones Blockchain para Smart Cities

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La aplicación de blockchain para las Smart Cities puede contribuir a que las ciudades sean mucho más democráticas y amigables para los ciudadanos. La cadena de bloques está revolucionando el sector de la tecnología y de la información de los datos en muchos aspectos. De hecho, ya se empiezan a materializar proyectos con aplicaciones reales y palpables para todos los ciudadanos, que irán multiplicándose a medida que se produzca una adopción masiva de la tecnología.

En mi primer artículo para el Observatorio Blockchain, hablamos de las posibles aplicaciones de la tecnología de cadena de bloques en el campo de la ingeniería civil, como las Smart City. El concepto de ciudad inteligente pretende integrar en su modelo de gestión toda la tecnología disponible, con el fin de conectar todos los sistemas de las grandes ciudades. De esta manera, podría reducirse la contaminación, la generación de residuos, el elevado consumo de recursos naturales, el consumo energético, la ineficiencia del transporte o mejorar la gestión pública.

En la actualidad, un 55% de la población mundial vive en las ciudades. Un porcentaje podría llegar al 68% en 2050, según datos de la ONU. Se trata de “mega ciudades” con casi la misma población que España. Es el caso de Tokio, con 37 millones de habitantes. O Nueva Delhi, con 29 millones, que en 2028 podría convertirse en la ciudad más poblada del mundo.

Megaciudades y tecnología

Las circunstancias de estas megaciudades subrayan la necesidad de un cambio de paradigma a la hora de diseñar modelos para su gestión. Con el fin de promover el nuevo concepto de ciudad inteligente, España creó en 2012 la Red española de ciudades inteligentes. Una red destinada a apoyar la gestión automática y eficiente de las infraestructuras y los servicios urbanos. Pero también encaminada a reducir el gasto público y la mejora de la calidad de los servicios. En este sentido, en España se han desarrollado más de 20 normas para la correcta gestión de las ciudades inteligentes, convirtiéndose en un país puntero en este tipo de normativas. La gestión se ha realizado a través del comité CTN172. En la actualidad, 83 ciudades españolas desarrollan proyectos tecnológicos para hacer la vida de los ciudadanos más fácil, eficiente y saludable.

Preocupados por los problemas derivados del aumento de la población, los gestores de las grandes ciudades del mundo han iniciado la transformación hacia el concepto Smart City. Lo han hecho integrando Inteligencia Artificial (IA), Big Data o Blockchain en todos sus sistemas operativos. Pero también, intentando un equilibrio entre las necesidades de las administraciones públicas, las empresas y los ciudadanos, para gestionar más eficientemente los recursos.

¿Qué aporta el Blockchain en las Smart Cities?

El principal inconveniente de los actuales sistemas de gestión (IA o Big Data) es que trabajan bajo sistemas centralizados. Lo que conlleva riesgos de manipulación, sesgo o filtraciones de información. En este sentido, la tecnología blockchain aporta todo lo necesario para que una gran ciudad pueda desarrollarse de una manera mucho más segura y democrática. La cadena de bloques facilita la participación ciudadana y aporta seguridad, transparencia, inmutabilidad o descentralización de los datos. Aunque es importante subrayar que la tecnología blockchain casi siempre va acompañada de otras tecnologías habilitadoras, como IA, Big Data o el internet de las cosas.

Para abastecer los sistemas de datos, se utilizan los sensores instalados por toda la ciudad (luminarias, vehículos, conducciones, edificios, satélites, etc) y los obtenidos a través de los dispositivos móviles de los ciudadanos. De esta manera, se genera un depósito de datos actualizados en tiempo real, que sirven de base para la ciudad inteligente.
En la actualidad, los millones de datos obtenidos a través de los dispositivos móviles, son administrados por empresas como Google, que gestionan la información de manera centralizada para venderla.

Con la aplicación de blockchain en las Smart Cities, los datos obtenidos se gestionarán mediante las herramientas informáticas (TIC) actualmente disponibles, pero se hará manera descentralizada. Cuando utilizamos la tecnología de cadena de bloques, la información se almacena en nodos descentralizados. En dichos nodos, la información se encuentra encriptada y se une mediante un código de unión “hash”, que se genera automáticamente en función del contenido del nodo. Esto significa, que si en algún momento el nodo varia su contenido, el hash cambiaría automáticamente.

Aplicaciones reales

Las redes descentralizadas aportan beneficios que actualmente no encontramos en otras tecnologías. Entre ellos, la transparencia, inmutabilidad y descentralización. Con su aplicación, el concepto de ciudad, tal y como lo conocemos, cambiará y la tecnología estará presente en cada una de las actividades que se desarrollen en ella. Por ejemplo, en tecnología, estaríamos hablando de internet de las cosas, almacenamiento en la nube, social web, machine learning, Big Data, drones y robótica en entornos urbanos.

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En economía y política, la aplicación de blockchain afectaría a la tokenización de activos, los sistemas de comercio electrónico y a la transparencia entre gobiernos y ciudadanos. De hecho, la gestión de la información pública podría ser una de las principales aplicaciones, pudiéndose gestionar la información de manera segura y transparente.

En el ámbito de la planificación y gestión urbana, la cadena de bloques ayudaría a tener un transporte público eléctrico y autónomo más eficiente. También aplicaría en los puntos de recarga de vehículos eléctricos, los sistemas de video vigilancia inteligente, la planificación urbana o la gestión inteligente de los residuos sólidos.

Prevenir atascos

La ciberseguridad, la gestión automatizada de edificios y la gestión autónoma y variable del tráfico también se verían beneficiadas. Por ejemplo, podría aplicarse para la prevención de atascos en la ciudad. Los sensores de la ciudad obtendrían en tiempo real los datos que se gestionarían mediante IA en base blockchain. De esta forma, podrían  preverse posibles retenciones de manera autónoma y establecer desvíos alternativos por zonas menos congestionadas. Con acciones como la descrita podría reducirse la contaminación de zonas con elevada densidad de tráfico. De nuevo blockchain trabajaría como tecnología habilitadora.

En el ámbito de la salud y medio ambiente, blockchain podría ser útil en los sensores que miden la calidad del aire en cada zona de la ciudad. También en la utilización de energías renovables y en el minado con el excedente eléctrico. Asismismo, podría utilizarse en la gestión de los sistemas sanitarios.

Algunas de estas medidas, ya funcionan en ciudades como Singapur, Londres, Nueva York, San Francisco o Barcelona. En el resto España, existen proyectos muy interesantes en Madrid, Valencia o Málaga.

Smart Green Cities

Una de las evoluciones más interesantes de las Smart Cities son las Smart Green Cities. Destinadas a potenciar el medio ambiente en el entorno urbano. Por ejemplo, con la implantación de un jardines verticales, cubiertas vegetales, huertos urbanos o fitodepuración. El objetivo es reducir al máximo la huella carbono en la ciudad.

Las actuaciones descritas encajan perfectamente con el tratado de la Unión Europea 20-20-20, cuya misión es reducir un 20% las los gases de efecto invernadero, mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo de energía un 20%. También, generar el 20% de la energía utilizada mediante recursos renovables.

Este nuevo concepto de ciudad será vital para el desarrollo tecnológico y empresarial de los países que lideren su implantación, al fomentar la creación de empresas con base tecnológica y la formación y especialización de la mano de obra necesaria para su funcionamiento.

En este sentido, resulta imprescindible continuar implementando esta nueva visión de ciudad y ayudar a crear un tejido empresarial propio basado en nuevas tecnologías. Solo así, España puede estar a la cabeza de la innovación europea y mundial en el sector de las Smart Cities y blockchain.

Felipe Iglesias Gutiérrez
Ingeniero de Camino, CC y PP

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