# NVIDIA ata CUDA a RISC-V y el hardware abierto cambia de mapa

> NVIDIA exige RVA23, ACPI y coherencia PCIe para que una CPU RISC-V hospede CUDA. Qué silicio existe ya, qué falta y por qué el host deja de ser x86.
> Por José Maldonado · Tecnología · 2026-10-26

Durante dos décadas, la pregunta de qué procesador podía alimentar una GPU de NVIDIA tuvo dos respuestas posibles. La tercera acaba de entrar en la lista de requisitos, y no como experimento de laboratorio. Frans Sijstermans, vicepresidente de Arquitectura Multimedia de NVIDIA, anunció en julio de 2025, durante la quinta cumbre RISC-V de Shanghái, que [CUDA llegará a RISC-V](https://riscv.org/blog/nvidias-cuda-platform-now-supports-risc-v-support-brings-open-source-instruction-set-to-ai-platforms-joining-x86-and-arm/).

Quince meses después, la compañía publicó la letra pequeña. En el tutorial que dio en Hot Chips 2026, celebrado del 23 al 25 de agosto en Palo Alto, sus ingenieros enumeraron qué debe cumplir un procesador RISC-V para hospedar CUDA. La razón de que el anuncio sea creíble no está en las siglas nuevas, sino en una anterior: RVA23, el perfil ratificado en octubre de 2024 que fija un objetivo de hardware estable. Sijstermans lo dijo sin rodeos: «No habríamos considerado esto sin RVA23».

La diferencia práctica se mide en compatibilidad. Hoy el soporte de host de CUDA cubre los procesadores x86 de 64 bits y los de Arm; con RISC-V entrarían tres arquitecturas y, por primera vez, una de licencia abierta. Si esa puerta se abre de verdad, el monopolio x86 como anfitrión se agrieta y Linux gana un ecosistema nuevo al que atender. Lo que falta es igual de concreto: NVIDIA no ha dado un calendario, no hay cifras de rendimiento y el silicio que ya ejecuta CUDA se vende en cantidades limitadas.

## De un anuncio en Shanghái a una lista en Palo Alto

RISC-V International describió aquel anuncio como una declaración de tecnología estratégica y no como el lanzamiento de un producto. La distinción importa: aquel día no hubo placa, ni controlador firmado, ni fecha de soporte, sino la intención de trasladar la pila.

En Hot Chips 2026, NVIDIA presentó por primera vez un conjunto concreto de exigencias para el anfitrión y nombró a SiFive como socio para tener una referencia en marcha. La demostración llegó el 24 de agosto de 2026, en un evento paralelo a la conferencia. SiFive presentó [BigSky SF-2U870](https://www.sifive.com/press/risc-v-in-the-datacenter-bigsky-development-server), un servidor de 2U con 32 núcleos P870-D a 2,0 GHz que ya ejecuta CUDA con una GPU de NVIDIA como nodo principal. La empresa dice que el equipo está disponible desde ese día, aunque en cantidades limitadas y con la demanda por delante de la oferta.

Aquí es donde el relato deja de ser una diapositiva. Que un procesador RISC-V arranque un sistema operativo y hable con una tarjeta gráfica no implica que ejecute CUDA, porque CUDA no vive en la GPU, sino en una pila de controladores y compiladores que necesita un modelo de memoria predecible.

## RVA23 es la llave de todo

Un perfil es la parte menos vistosa de una arquitectura y, aun así, la que decide si un programa compilado en un sitio arranca en otro. RVA23 fija las extensiones obligatorias para los procesadores de aplicación de 64 bits, de modo que un binario compilado para el perfil funcione en cualquier núcleo que lo cumpla. El consorcio lo ratificó el [21 de octubre de 2024](https://riscv.org/blog/riscv-announces-ratification-of-the-rva23-profile-standard/), hace dos años, con un documento v1.0 fechado el día 17 de ese mismo mes.

Sin ese suelo común, cada fabricante podría implementar un subconjunto distinto y obligar a recompilar por chip. Para una pila como CUDA, que empuja extensiones vectoriales y necesita que el sistema operativo descubra la máquina de forma estándar, eso equivale a una adaptación por cliente. Sijstermans contó que RVA23 no les dio solo un objetivo estable, sino la tranquilidad que llevaban tiempo esperando.

El perfil también mueve a otros actores. Canonical ha trasladado todo su desarrollo de Ubuntu para RISC-V a RVA23, según el mismo texto del consorcio, una decisión que reduce las configuraciones que una distribución debe mantener en pie.

## Lo que la especificación exige de verdad

NVIDIA no se quedó en el perfil. Su lista arranca en RVA23 y sigue con las especificaciones de servidor que RISC-V International publica por separado, porque el objetivo no es un ordenador de placa única sino una máquina de centro de datos. Cada fila de la tabla es una condición que el silicio debe cumplir antes de que la pila acepte arrancar.

Requisito

Qué exige

Por qué NVIDIA lo pide

Perfil RVA23

Extensiones obligatorias de la ISA

Un binario sirve en cualquier núcleo que lo cumpla

Server SoC y Server Platform

RAS, procesador de seguridad dedicado, arranque definido

Comportamiento de servidor sin inventos por fabricante

ACPI y la especificación BRS

Descubrimiento de hardware y gestión de energía

El equipo de software se atascó al principio por su ausencia

Extensiones vectoriales

Predicación para evitar ramas

Bucles más ajustados y código generado más eficiente

Coherencia PCIe

Garantía, no recomendación

Evitar invalidaciones de caché en cada transferencia DMA

Peer-to-peer por PCIe

Comunicación directa entre dispositivos

No dar un rodeo por la memoria del anfitrión

La coherencia es la fila que más explica el carácter del anuncio. La especificación de servidor de RISC-V recomienda implementar coherencia de caché en el enlace PCIe, y NVIDIA [pide una garantía](https://chipsandcheese.com/p/hot-chips-2026-cuda-targets-risc). Si la CPU deja datos modificados en su caché y CUDA lanza una copia por DMA, el motor de transferencia puede leer una versión vieja de la memoria, y sin coherencia por hardware esa invalidación la haría el software en cada operación.

## Un contrato que también alcanza a NVLink Fusion

Quien quiera enchufar su CPU al tejido de interconexión de NVIDIA hereda la aduana completa. NVLink Fusion, el programa con el que terceros integran la propiedad intelectual de NVLink en su propio silicio y que la compañía presentó en Computex en mayo de 2025, suma a los requisitos de CUDA el soporte para DOCA y NCCL. El molde que cita es GB10, donde un dado de CPU de MediaTek se une a la GPU mediante NVLink C2C.

El socio que NVIDIA citó en la charla para esa variante RISC-V es SiFive. Un cliente con silicio propio puede colocar su CPU junto a una GPU de NVIDIA sin pasar por el catálogo de la casa, siempre que cumpla el nivel de servidor.

## Un nuevo pulso

La presentación tuvo huecos visibles. NVIDIA no repasó la lista completa, que según su propia cuenta ocupa unas dos páginas, y reconoció que apunta a un nivel de rendimiento y no a una configuración mínima, porque diseñar para el mínimo común denominador le obligaría a enviar código ineficiente. Tampoco hay fechas de disponibilidad de CUDA para RISC-V ni cifras de latencia.

El efecto de fondo es de mercado. Durante años, el procesador que gobernaba una GPU fue una decisión entre dos proveedores, y eso daba a Intel, AMD y Arm un poder de negociación que no dependía solo del rendimiento. Con una tercera opción, Arm pierde la exclusividad como alternativa y el comprador recupera margen para diseñar su propia máquina.

El software también cuenta en ese pulso. NVIDIA lleva meses trasladando trabajo al kernel de Linux en su propio terreno, con herramientas como [boro, su CLI en Rust para gestionar el kernel](https://observatorioblockchain.com/tecnologia/nvidia-boro-cli-rust-kernel-linux-ia-local/), y el aterrizaje de sus chips para equipos Arm ha empujado a las distribuciones a cubrir esa arquitectura, como se vio con [el soporte aarch64 que llegó a Omarchy con el N1X](https://observatorioblockchain.com/tecnologia/omarchy-4-5-aarch64-snapdragon-nvidia-n1x/). Un host RISC-V sería el tercer frente de esa estrategia.

## El nuevo cuello de botella es la fábrica

BigSky, con sus 32 núcleos a 2,0 GHz, es una máquina de desarrollo, no un servidor que se compre por catálogo. NVIDIA tampoco ha dicho qué placas de las que hoy se venden podrían cumplir el contrato, y el análisis técnico lo deja claro: la mayoría del hardware RISC-V existente no lo hace y pocos equipos de consumo lo harán a corto plazo. ACPI es el punto más duro de la lista, porque exige firmware y validación que asume por su cuenta el fabricante de la placa.

La comparación con Arm sirve para calibrar la espera. La arquitectura británica lleva años con ACPI en el estándar y aun así el soporte real ha sido irregular, así que una especificación ratificada en 2025 no se traduce en placas conformes al año siguiente.

## ¿Quién fabricará el primer servidor que NVIDIA acepte?

El anuncio de Shanghái ya cumplió su función más importante: convertir una idea de pasillo en una especificación que cualquier diseñador puede leer y contra la que puede certificar. Que NVIDIA la publique antes de tener silicio general es una forma de decir que el cuello de botella no lo pone ella, sino quien sea capaz de fabricar una placa conforme.

Lo que queda por ver es si el contrato es un umbral de entrada o una valla. Si NVIDIA mantiene la exigencia de coherencia por hardware sin excepciones, el parque instalado de RISC-V seguirá fuera de juego durante años. Si acepta caminos lentos para las placas que no cumplen, la puerta se abre a modelos más baratos y a los aficionados que llevan tiempo preguntando si su tarjeta gráfica puede colgar de un procesador abierto.
