# Aragón acumula 70.000 millones en centros de datos y Google frena

> Google suspende campus en España a la espera del decreto mientras Aragón acumula 70.000 millones en centros de datos y la CNMC pide rebajar el 80% renovable
> Por José Maldonado · Tecnología · 2026-10-26

Google ha aparcado sus planes de ampliar capacidad de cómputo en España y, con ellos, [una inversión de miles de millones que la compañía nunca ha detallado](https://www.elmundo.es/economia/empresas/2026/10/20/6ad602a7fc6c8390178b45b5.html). El frenazo, conocido el 20 de octubre, llega mientras el borrador del real decreto que regulará estas instalaciones acumula más de 600 alegaciones y espera el dictamen del Consejo de Estado, con el Ejecutivo empeñado en aprobarlo antes de las elecciones del 29 de noviembre. El proyecto que queda en el aire es el más simbólico: la estación del cable submarino Sol en Cantabria, sobre una parcela de 5.907 metros cuadrados en el Parque Científico y Tecnológico.

El pulso no es solo de Google. Aragón acumula [70.000 millones de dólares en centros de datos atraídos por permisos exprés](https://www.reuters.com/technology/fast-track-permits-turn-spains-aragon-into-70-billion-data-centre-magnet-what-2026-10-06/), y Amazon tiene comprometidos 33.700 millones de euros hasta 2035 según su propia ficha informativa. Ese dinero depende de un texto que exige cubrir el 80% del consumo eléctrico con renovables nuevas y demostrarlo hora a hora, un requisito que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la CNMC, pide rebajar.

La patronal Spain DC calcula que entre el 80% y el 90% de la inversión nueva se irá a otro país europeo, y tres multinacionales han cuantificado en 9.000 millones lo que retirarían. Del otro lado, la Confederación Hidrográfica del Ebro minimiza el consumo de agua de estas instalaciones y el ministro Jordi Hereu defiende la norma para que no se queden con la luz y el agua de todos. El resultado depende de un texto que aún no existe y de una red eléctrica que ya va por detrás de los proyectos.

## Google no renuncia a España, solo espera

La región cloud de Madrid abrió en 2021 con un plan de inversión a cinco años de 650 millones de euros que incluía el cable submarino Grace Hopper, amarrado en Sopela (Vizcaya). Desde entonces Google opera allí con servidores alojados en instalaciones de terceros, y esa fórmula no está en discusión: lo suspendido es la ampliación.

Sol unirá Santander con Palm Coast, en Florida, con escalas en Bermudas y Azores. Para su estación de transmisión, la compañía compró a Sodercan una parcela de 5.907 metros cuadrados en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria. Google Cloud declinó comentar la suspensión y no hay cifra oficial: solo «miles de millones».

La diferencia importa, porque comprar suelo para una estación de cable no es levantar un campus de servidores. El frenazo afecta a lo segundo, y el resto de la infraestructura española de Google sigue donde estaba, sin calendario nuevo.

## El borrador que exige renovables hora a hora

El texto obliga a respaldar al menos el 80% del consumo con energía renovable de nueva generación y a acreditarlo hora a hora, sin compensaciones anuales ni mensuales. Cada megavatio nuevo consumido necesita otro renovable instalado en los 18 meses anteriores, y la obligación se mantiene hasta que las renovables superen el 90% del mix eléctrico nacional.

Requisito

Qué fija el borrador

Qué pide la CNMC

Renovables

80% del consumo respaldado en cada hora del año

Aplicarlo solo en horas sin renovable suficiente

Adicionalidad

1 MW nuevo por cada MW consumido, ventana de 18 meses

Ampliar la ventana y fijar una senda progresiva hasta 2030

Agua y energía

Categoría A del etiquetado europeo en ambos indicadores

Priorizar el consumo hídrico y relajar el eléctrico

Plazos

6 meses para adaptarse y 3 para quien espera concurso de acceso

Trato gradual según el estado de cada proyecto

El incumplimiento tiene dos escalones: primero recargos sobre peajes y cargos, que la CNMC sitúa entre el 10% y el 500%, y después la pérdida del derecho de acceso y conexión a la red. Los proyectos en tramitación tienen seis meses para adaptarse o renunciar sin ejecutar garantías, y los que aguardan concurso de acceso, tres.

## ¿Quién dice que el dinero se irá a otro sitio?

El informe de la CNMC, no vinculante y aprobado en pleno el 9 de octubre, no pide tumbar el decreto: pide modularlo. Sugiere excluir del cómputo horario las horas con excedentes o con precios iguales o inferiores a 20 euros por megavatio hora, y ampliar una ventana de adicionalidad que considera demasiado corta.

La cifra que sobrevuela el debate es la de los permisos de acceso, que rondan los 12 GW concedidos, el triple de los 4 GW que la Estrategia de IA fijaba como techo para 2030. Aragón y Madrid han pedido por escrito una revisión integral del texto.

Spain DC, patronal de la que Google es asociada, va más lejos y asegura que el marco compromete entre el 80% y el 90% de la inversión nueva. Su directora ejecutiva, Begoña Villacís, lo resumió así: «Se construirá en otro lugar y será allí desde donde presten los servicios digitales a empresas y ciudadanos españoles».

Conviene matizar que la patronal defiende a sus asociados y que esa cifra sale de sus propios cálculos. Su informe anual sitúa en 66.900 millones de euros la inversión directa e indirecta acumulada hasta 2030, de modo que el 80% no es una factura, sino una advertencia.

## Aragón, del permiso exprés al cuello de botella

Los permisos exprés convirtieron la comunidad en un imán de 70.000 millones de dólares. El estudio de la Fundación Basilio Paraíso, presentado en septiembre de 2025, contabilizó once proyectos con declaración de interés general autonómico, 47.000 millones de euros y hasta 2.548 MW, suficiente para colocar a Aragón como tercer polo europeo tras Londres y Fráncfort.

Ese volumen explica la reacción política. La consejera de Economía, Eva Valle, calificó el borrador de «especialmente dañino» y sostuvo que «ningún centro de datos en tramitación puede actualmente cumplir los requisitos»; su Ejecutivo alegó en septiembre pidiendo una revisión integral y avisó del riesgo de reclamaciones patrimoniales.

El nudo no es el suelo ni la fibra, sino la red, porque los once proyectos duplicarían el consumo eléctrico actual de la comunidad. Como ocurrió con [el centro de datos de Nscale y Microsoft en Essex](https://observatorioblockchain.com/criptomonedas/bitcoin/nscale-microsoft-centro-datos-essex-energia/), la energía llega después del permiso y decide si la obra se hace.

## Agua, vecinos y el empleo que aún no existe

El agua es el otro frente. Los datos que las promotoras trasladaron al Gobierno aragonés sitúan el consumo de esos once centros en hasta 14 hectómetros cúbicos al año, más del 10% del consumo total de la comunidad. La Confederación Hidrográfica del Ebro lo ve moderado y lo describe como «otro uso industrial más», sin conflicto con el regadío.

La tensión ya se vota. En Cuarte, pedanía de Huesca con 144 vecinos con derecho a voto, 117 acudieron a la primera consulta vecinal sobre un centro de datos celebrada en Aragón y el 99,1% dijo no al de Amazon junto al parque tecnológico Walqa, el 28 de septiembre.

El empleo prometido tarda. El estudio de Basilio Paraíso cifra entre 3.150 y 4.500 empleos directos cuando los centros estén operativos, con otro tanto indirecto, y una media de 21.000 puestos de construcción al año entre 2026 y 2029. Amazon confirmó los 33.700 millones, pero evitó detallar cuánto empleo ofrece ya en la comunidad.

## Finlandia ya se llevó 13.000 millones

La amenaza de fuga tiene precedentes concretos. Google anunció en septiembre 13.000 millones de euros en dos años para infraestructura de IA en Finlandia, la mayor inversión de su historia en Europa, con suministro asegurado y central nuclear incluida. La lista sigue con 5.500 millones hasta 2029 en Alemania y 5.000 en Bélgica, además de casi 4.000 en Países Bajos y un primer centro alpino en Kronstorf (Austria).

El dinero no falta. Alphabet elevó su previsión de inversión para este año a una horquilla de 195.000 a 205.000 millones de dólares y Sundar Pichai admitió que la demanda de IA supera su capacidad de cómputo. Esa demanda tampoco es abstracta: acuerdos como el de Santander y Nvidia con la IA especializada en banca empujan trabajo hacia máquinas que necesitan energía firme.

La pregunta que decide el final no es si hay capital, sino qué jurisdicción le da reglas estables antes de firmar el contrato. Hoy esa respuesta no está en Madrid ni en Zaragoza: está en Helsinki.

## Lo que España se juega antes del 29 de noviembre

El Gobierno sostiene que hay margen para el acuerdo. El Ejecutivo se ha abierto a suavizar exigencias si los centros de datos no encarecen el recibo de la luz, y Hereu defendió la norma en Zaragoza el 21 de octubre citando «las movilizaciones que empieza a haber en las calles».

Con 600 alegaciones encima de la mesa, un informe de la CNMC que pide modular las exigencias y un Gobierno aragonés en pie de guerra, el texto que salga del Consejo de Ministros decidirá qué proyectos se construyen y cuáles se van a Finlandia. La inversión que España atrajo con permisos exprés ya está comprometida; las reglas que la retienen, todavía no.
