# Singapur prueba la tokenización de letras con su CBDC mayorista

> Singapur liquidará letras de MAS tokenizadas con CBDC mayorista en su red de pruebas, frente al modelo europeo de Pontes, que mantiene la finalidad en T2.
> Por José Maldonado · Regulación y CBDC · 2026-10-22

Hay un detalle que separa la tokenización de los folletos comerciales: quién firma el dinero con el que se paga. El 9 de octubre de 2026, en una conferencia en INSEAD, el director gerente de la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) anunció que el regulador dará el paso siguiente y liquidará letras de MAS tokenizadas con dinero del banco central de Singapur en su versión mayorista, según [la transcripción que el BIS publicó diez días después](https://www.bis.org/speeches/20261019-building-trusted-foundations-digital-finance). No es una promesa nueva: es el segundo hito de un ensayo que empezó con préstamos entre bancos, y la diferencia entre regiones está en dónde vive el dinero del banco central al final del día.

La infraestructura ya existía. La MAS puso en marcha en 2025 la SGD Testnet, un libro compartido donde las entidades financieras emitían, transferían y redimían dólares de Singapur mayoristas para liquidar activos tokenizados. En noviembre de 2025 completó su primera prueba en vivo con DBS, OCBC y UOB liquidando préstamos interbancarios a un día, con transacciones registradas en los libros oficiales de los bancos, [según el comunicado del regulador](https://www.mas.gov.sg/news/media-releases/2025/mas-announces-successful-live-trial-of-settlement-of-interbank-overnight-lending).

La zona euro llegó al mismo problema por otro camino: el Eurosistema puso en marcha Pontes el 21 de septiembre de 2026 y mantiene la liquidación final en T2, su sistema de pagos mayoristas, [según el Banco Central Europeo](https://www.ecb.europa.eu/press/pr/date/2026/html/ecb.pr260921~e754847a7b.en.html).

## La letra pequeña del anuncio

Chia Der Jiun ordenó su discurso en tres cambios: los activos se vuelven digitales, el dinero se vuelve programable y la infraestructura se vuelve interoperable. Su tesis es que la pregunta ya no es si la tecnología funciona, porque las capacidades están demostradas, sino qué hace falta para que opere a escala.

Las MAS Bills son valores a corto plazo que emite la propia autoridad monetaria para gestionar la liquidez del sistema, no deuda del Gobierno de Singapur. La distinción importa más de lo que parece, porque en este piloto el emisor del activo y el emisor del dinero son la misma institución.

El calendario de emisiones del regulador recoge que la MAS probará en 2026 la emisión de letras tokenizadas liquidadas con CBDC mayorista a través de la SGD Testnet, [conforme a la ficha publicada por el propio banco central](https://www.mas.gov.sg/bonds-and-bills/auctions-and-issuance-calendar/mas-bills-type-tokenised-mas-bill). Lo que no ha publicado es el calendario de la subasta, el importe ni el plazo de esos valores, ni una lista de participantes distinta de los bancos del testnet.

El detalle que más pesa es otro: la SGD Testnet es una red de pruebas, no el sistema de pagos del país. El dinero del banco central que se emite allí sirve para ensayar la mecánica con entidades supervisadas, no para liquidar obligaciones reales del mercado singapurense a gran escala.

## El modelo de Singapur, dinero del banco central dentro del libro

La SGD Testnet ofrece tres funciones a las entidades participantes, y las tres apuntan a lo mismo. La primera es un activo de liquidación común, con emisión, transferencia y redención de CBDC mayorista. La segunda es programabilidad, entendida como la posibilidad de desplegar lógica condicional ligada a los acuerdos entre contrapartes para que los pagos se ejecuten cuando se cumplan condiciones pactadas. La tercera es la liquidación atómica de la pata de efectivo y la de valores en el mismo movimiento.

Para un banco, el atractivo es contable antes que técnico, porque puede demostrar a su supervisor que el efectivo y el valor cambiaron de manos en un único acto verificable y con la misma marca de tiempo.

Chia lo resumió con una frase que conviene retener: el objetivo es aprender a juntar activos tokenizados y dinero de banco central tokenizado en infraestructura compartida, con certidumbre y finalidad en la liquidación. La MAS repite ese mensaje en cada foro, y esa insistencia explica su estrategia mejor que cualquier nota de prensa.

## El modelo europeo, la finalidad se queda en T2

El Eurosistema resolvió el mismo problema con un puente en lugar de un libro único. Pontes conecta las plataformas DLT del mercado con los servicios TARGET y admite dos formas de liquidar la pata de efectivo: con tokens de efectivo en la plataforma DLT del Eurosistema o en T2, su sistema de liquidación bruta en tiempo real. La finalidad legal se alcanza cuando la operación se completa en T2, y las operaciones que exigen entrega contra pago se sincronizan con el protocolo Hash-Link, [según la descripción técnica del BCE](https://www.ecb.europa.eu/paym/target/pontes/html/index.en.html).

El arranque tuvo volumen institucional desde el primer día. Trece participantes completaron la conexión, entre ellos el Banco Europeo de Inversiones, KfW, Deutsche Bank, Santander y Société Générale, junto a cuatro operadores de plataformas DLT. La elegibilidad no es abierta: hace falta acceso a T2 o ser un operador autorizado bajo el régimen piloto DLT.

Pieza

Singapur

Zona euro

Dónde vive el dinero del banco central

Saldo tokenizado en la SGD Testnet

Tokens de efectivo en la plataforma DLT del Eurosistema, o en T2

Dónde se cierra la finalidad

En el libro compartido de la red de pruebas

En T2, la liquidación bruta del Eurosistema

Programabilidad

Lógica condicional atada a los acuerdos entre contrapartes

Entrega contra pago con Hash-Link

Estado en octubre de 2026

Prueba con letras de MAS pendiente de calendario

Pontes en funcionamiento desde el 21 de septiembre

Siguiente hito

Emisión de letras de MAS con CBDC mayorista

Appia, con plano previsto para 2028

La diferencia de calendario es más reveladora que la técnica. El euro digital tiene ya 36 proveedores de servicios de pago seleccionados para un piloto de doce meses que arrancará en la segunda mitad de 2027, y el BCE solo se compromete a estar listo para una primera emisión en 2029 si el reglamento se aprueba en 2026, [según el calendario del propio banco central](https://www.ecb.europa.eu/euro/digital_euro/pilot/html/index.en.html). Singapur no necesita una ley para ensayar.

## ¿Por qué el banco central tiene que estar detrás?

La parte del discurso que más incomoda a la industria cripto es la jerarquía que establece. Chia sostiene que el dinero de banco central es el ancla de la finalidad de la liquidación y de la unicidad del dinero, y que el de un banco comercial conserva la paridad porque puede cambiarse a la par por reservas del banco central. Para las stablecoins esa paridad no está garantizada: la confianza tiene que venir de la transparencia y de la suficiencia de las reservas.

De ahí sale la frase que probablemente citen los reguladores durante los próximos años. El discurso advierte de que puede haber límites en la idoneidad de las stablecoins para liquidar grandes transacciones mayoristas, y añade que, si alguna alcanza importancia sistémica, aumentará la necesidad de anclar su estabilidad y de exigirle requisitos adicionales y acceso a reservas del banco central. No es una prohibición, pero sí es una degradación de categoría para el instrumento que hoy mueve más volumen en cripto.

La MAS acompaña ese mensaje con un marco en consulta para stablecoins de una sola moneda, con respaldo en reservas y reembolso a la par. La consulta también cubre la emisión en varias jurisdicciones y el reconocimiento de monedas reguladas en terceros países.

## ¿DeFi gana o pierde con esta arquitectura?

Gana en una cosa y pierde en otra. La puerta que se abre es la de la liquidez institucional: cuando la pata de efectivo de un valor tokenizado se liquida con dinero del banco central, el activo deja de cargar riesgo de crédito de un emisor privado y se puede usar como colateral en recompras y gestión de tesorería. Ese fue el obstáculo señalado en las pruebas europeas de 2024.

La puerta que se cierra es la de la composición sin permiso. Los proyectos con los que la MAS quiere ordenar este mercado, BLOOM para la liquidación y Global Layer One para la interoperabilidad, comparten un supuesto: solo participan entidades supervisadas y con acceso a la infraestructura del banco central. Global Layer One ha publicado incluso un conjunto de herramientas para incrustar requisitos regulatorios en la propia infraestructura digital.

Un protocolo de préstamo sin permisos no puede liquidar contra una CBDC mayorista si la puerta exige ser un banco con acceso a T2 o una entidad aprobada por la MAS. La tokenización avanza por raíles cerrados, con la identidad como requisito técnico.

## Lo que falta para que esto sea un mercado

Quedan tres piezas por encajar y ninguna depende de la tecnología. La primera es el calendario y el tamaño de la emisión de letras de MAS, que convertirá una demostración en un instrumento que un tesorero pueda comprar. La segunda es la escala europea: Pontes admite un grupo inicial y su arquitectura definitiva no llegará hasta el plano de Appia de 2028. La tercera es la ley, porque el euro digital sigue esperando un reglamento que la Eurocámara no ha cerrado.

Mientras tanto, la noticia de octubre sirve para leer en qué dirección se mueve el dinero programable. No hacia cadenas públicas sin dueño, sino hacia libros compartidos donde el banco central emite la unidad de cuenta, los supervisados operan y la programabilidad se ata a contratos entre partes identificadas. El mercado que salga de ahí será más pequeño que el que prometía la tokenización en 2021, y también será el primero que pueda liquidar de verdad.
