Los chips, en el corazón de la guerra tecnológica entre China y EEUU por la IA
Los chips, en el corazón de la guerra tecnológica entre China y EEUU por la IA

Los chips, en el corazón de la guerra tecnológica entre China y EEUU

Los chips o semiconductores se encuentran en el corazón de la guerra tecnológica que desde hace tiempo mantienen China y EEUU por controlar el mundo. El desarrollo de chips o semiconductores avanzados ha alcanzado tal relevancia que nos encontramos inmersos en una competencia feroz para lograr los chips más pequeños, rápidos, energéticamente eficientes y con mayor potencia. 

El control global de los chips no es baladí y, como es lógico, en la batalla también participan empresas de renombre global, como TSMC, Intel, Samsung o Mediatek. ¿Qué impacto puede tener la batalla por controlar los semiconductores en nuestro futuro? ¿Blockchain e IA se verán afectados?

Los semiconductores están en nuestra vida diaria

La respuesta a todas estas preguntas es un rotundo sí, porque los chips están ayudando a construir el futuro. Los chips o circuitos integrados son componentes esenciales para el funcionamiento de la mayoría de los dispositivos electrónicos que usamos a diario, como ordenadores, teléfonos móviles, televisores o automóviles. Estos pequeños componentes contienen millones de transistores que procesan y almacenan información. Además, cada vez son más pequeños, rápidos y eficientes.

La guerra silenciosa del silicio golpea la criptominería y enfrenta a EE.UU. y Europa con China

Cualquier smartphone o móvil depende de estos pequeños artilugios tecnológicos. Cada uno de los aparatos electrónicos que pueblan nuestros hogares, desde nuestro ordenador personal, hasta el microondas funciona con chips.

Una oblea de silicio seccionado con varios chips semiconductores construidos sobre la misma
Una oblea de silicio seccionado con varios chips semiconductores construidos sobre la misma

Impacto económico y tecnológico global

La enorme utilidad de los semiconductores en nuestra vida diaria ha convertido este sector en uno de los más valiosos. Por ejemplo, en 1990, el mercado global de semiconductores tenía un valor de unos 58.000 millones de dólares. En 2000, alcanzó los 220.000 millones, un crecimiento de casi un 400% en tan solo 10 años. En 2022, llegó a los 591.000 millones de dólares.

La realidad nos muestra que el sector de los semiconductores es fundamental no solo para generar chips más potentes y eficientes, también para generar productos secundarios que mejoran prestaciones conocidas. Por ejemplo, un computador medio de inicios del 2000, es 10.000 veces menos potente que un computador medio de 2022. El impacto de dicha evolución se deja sentir en todas las áreas. Un ejemplo muy claro son nuestros móviles. La posibilidad de tomar fotos y compartirlas en redes con nuestros amigos es posible gracias al estado actual de los semiconductores. Con los semiconductores de hace 30 años era imposible hacer esto.

En el mundo cripto también existen ejemplos. Un procesador del año 2000 (un Pentium III) podía minar Bitcoin a una velocidad de 0,39 MegaHash/segundo. Un AntMiner S19 Pro, con una potencia de 110 TeraHash/segundos, es 282 millones de veces más potente. Este ejemplo subraya la evolución de esta tecnología y su impacto en ámbito de las criptomonedas.

Ahora se puede entender por qué empresas como AntMiner han sido tan relevantes para la minería de criptomonedas como Bitcoin. Su papel en la industria cripto es muy importante, ya que de esos equipos depende la seguridad de las redes blockchain que usan minería. Lo mismo sucede con el resto de redes. Ethereum no utiliza minería, depende del staking, pero ese staking solo es posible en computadores que deben tener cierto poder computacional. De otra manera serían incapaces de manejar el software que permite funcionar a esta red.

El boom que está por venir en la industria de semiconductores

Analizados los datos de años anteriores, parece que en estos últimos el sector ha frenado su crecimiento económico. Pero si analizamos con detenimiento las fechas, veremos algo interesante. El crecimiento entre 1990-2000 responde a la masificación de Internet como red global. Desde 2000 hasta 2022, el sector ha mantenido su crecimiento de forma constante, incluso en medio de crisis como las Puntocom (2000), la Crisis Bancaria de 2008, y la pandemia Covid-19 (2019-2022).

Durante el periodo 2019-2022, las empresas de semiconductores tuvieron un fuerte boom con la minería de criptomonedas. Por ejemplo, NVIDIA, una empresa de fabricación de GPUs o tarjetas de vídeos, reportó enormes ganancias durante dicho periodo.  Puede verse en la siguiente gráfica.

NVIDIA y sus ganancias durante los últimos ocho años
Las ganancias de NVIDIA durante los últimos ocho años

En la actualidad, un nuevo boom está por llegar al sector, debido a la Inteligencia Artificial. Crear IAs como ChatGPT, Midjourney o Stable Diffusion ha cambiado la forma en que vemos el futuro de la informática y la computación. El potencial de la tecnología IA es enorme, prácticamente ilimitado y todavía apenas estamos explorando sus primeros casos de uso. Pero para avanzar en este sector necesitamos semiconductores más potentes y eficientes. Esto significa que el mercado de semiconductores experimentará un enorme crecimiento, incluso, mayor del que se produjo en la década de 1990-2000. 

De hecho, analistas del sector como Vantage, indican que el mercado de semiconductores crecerá hasta los 1,3 billones de dólares, duplicando su valor actual para 2030.

Un mercado en crecimiento y con escasez de opciones

Los datos resultan sorprendentes, la industria de los chips o semiconductores crece de forma acelerada y a futuro no hará más que acelerar ese crecimiento. Sin embargo, contrario a lo que se puede pensar, la industria de semiconductores no está inundada de opciones, por el contrario, hay escasez. Nuestra necesidad de chips avanzados se ha disparado tanto que las empresas del sector no dan abasto para satisfacer las necesidades del mercado y se generan episodios de escasez importantes.

Resumen criptonoticias: Intel apuesta por Web3 y anuncia chip para minería de criptomonedas

La escasez de semiconductores ha impactado en diversos sectores. Entre ellos, el automotriz, el informático y el electrónico. Según un informe de la consultora Deloitte, se estima que la falta de semiconductores podría durar todo el 2023, generando pérdidas por valor de 110.000 millones de dólares.

Las razones de esta escasez son variadas. Desde la falta de materiales para producir chips, problemas en las líneas de producción o la dificultad cada vez mayor de generar tecnologías más avanzada para la siguiente generación de semiconductores. La última razón es quizá la más compleja de solucionar, ya que los actuales semiconductores son casi del tamaño de un átomo y trabajar a ese nivel es algo que muy pocas compañías pueden lograr.

China EEUU chips IA

Para hacer frente a todos estos problemas, algunas empresas han optado por diversificar sus proveedores o aumentar sus inventarios. Otras han decidido invertir en sus propias fábricas de chips, como es el caso de Apple, Samsung o Huawei. Asimismo, algunos gobiernos han anunciado planes para impulsar el desarrollo local de semiconductores, como Estados Unidos, la Unión Europea, China o Japón.

Un chip fabricado con semiconductores bajo revisión de un técnico.
Un chip fabricado con semiconductores bajo revisión de un técnico

La visión más ambiciosa la protagonizan China y Estados Unidos. En 2022, Estados Unidos aprobó su CHIPS Act, un ambicioso proyecto de Ley que incluía ayudas económicas, enfocado en ampliar, desarrollar, investigar y desarrollar nuevas tecnologías de semiconductores con empresas y fábricas construidas en territorio nacional. Para ello, se aprobaron más de 280.000 millones de dólares que serán invertidos entre 2022 y 2025.

China también ha impulsado su inversión en el sector, donde lleva un retraso de unos 15 años respecto a Estados Unidos. Un buen ejemplo de esto lo vemos en los procesadores chinos Zhaoxin, 100% chinos. Estos solo alcanzan un nodo de fabricación de 28 nanómetros, una tecnología que data de 2008. Los procesadores Zhaoxin más actuales, los fabrica TSMC en Taiwan y alcanzan los 7 nanómetros. Esta tecnología ha sido vetada debido a las sanciones estadounidenses para el acceso a tecnología avanzada (la tecnología de TSMC es estadounidense).

Cerrar esta brecha es el principal objetivo de China, pero no solo eso, debe hacerlo rápido para aprovechar el crecimiento del sector de los semiconductores. Esto además le ayudará a acelerar sus desarrollos en Inteligencia Artificial, donde nuevamente se ha quedado rezagada.

Así, la creación de capacidades avanzadas para el desarrollo de semiconductores se ha vuelto un tema de seguridad nacional y posicionamiento global primordial para estas naciones, lo que tendrá un impacto global en los próximos años. El futuro del mundo es digital y el mundo digital, de momento, solo es posible con el uso de chips o semiconductores.

*Editado por Observatorio Blockchain

También puedes seguirnos en nuestros canales de Telegram Twitter

Comparte esto:
Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la Política de Cookies. Si continuas navegando estás aceptándola    Ver
Privacidad