# Hegotá elige 62 propuestas y deja Ethereum con dos favoritas

> La Ethereum Foundation clasifica 62 propuestas para Hegotá: FOCIL y Frame Transactions en la cima, 15 en A y 28 descartadas con motivos documentados.
> Por José Maldonado · Ethereum · 2026-10-30

La Ethereum Foundation ha publicado la lista con la que ordena el trabajo de Hegotá, la actualización prevista para 2027, y el resultado es un ejercicio de priorización poco habitual en el sector. [El Protocol Cluster](https://www.tokenpost.com/news/technology/42240) de la fundación evaluó 62 propuestas y las clasificó por niveles. Dos quedaron en la cima: FOCIL, conocida como EIP-7805, y Frame Transactions, la EIP-8141. La lista se publicó el 7 de septiembre y el detalle se ha conocido esta semana.

El volumen del trabajo da medida de lo que hay detrás. Alrededor de 60 investigadores e ingenieros de nueve equipos distintos emitieron 397 calificaciones, lo que significa que cada propuesta fue leída por varias personas con criterios propios y que el resultado no depende del entusiasmo de su autor.

El reparto final es útil por sí mismo: dos propuestas en el nivel S, quince en el A que se espera incluir salvo que el alcance se recorte, siete en C, dos en espera de más datos y 28 rechazadas con justificación escrita. Casi la mitad de lo presentado no entra, y esa es la parte sana del proceso. Para quien sigue Ethereum desde fuera, lo relevante no es la jerga sino el criterio. Una red que planifica su próxima actualización a dos años vista necesita decidir qué entra antes de saber qué estará roto en 2027, y esa decisión se toma con documentación pública.

## Las dos favoritas para Ethereum

FOCIL es una propuesta de listas de inclusión. El problema que ataca es la censura a nivel de validador: un validador puede decidir no incluir determinadas transacciones y, si controla suficiente peso, mantenerlas fuera. Las listas de inclusión obligan a que las transacciones válidas se incluyan en un plazo, con independencia de quién las proponga.

Frame Transactions apunta a la abstracción de cuentas, un tema que Ethereum lleva años discutiendo y que cambia quién puede pagar comisiones y cómo se autoriza una operación. En la práctica, la abstracción permite que una cuenta no sea solo una clave con saldo, sino un contrato con reglas propias, incluidas las de recuperación.

Las dos están en S porque tocan cimientos. La primera afecta a la neutralidad del sistema; la segunda, a la experiencia de cualquiera que tenga una cuenta. Son cambios que obligan a tocar clientes, herramientas y contratos, y por eso se planifican con años de antelación.

## El valor de un no documentado

Lo más interesante de la lista es lo que se queda fuera. De las 62 propuestas, 28 fueron rechazadas y cada una tiene una razón escrita. En un ecosistema donde cualquier cambio se discute en foros y redes, tener un registro de por qué una idea no entra es la diferencia entre una decisión y una votación por simpatía.

Las siete que quedaron en C tampoco desaparecen. Significa que se consideran útiles y no prioritarias, con lo que quedan en la reserva para la próxima actualización o para un formato más pequeño.

Las dos en espera de datos son el caso más honesto del ejercicio. No se aprueban ni se rechazan: se pide más información antes de decidir, que es exactamente lo que debería ocurrir cuando una propuesta promete beneficios y no los ha medido.

Nivel

Propuestas

Qué significa

S

2 (EIP-7805 FOCIL y EIP-8141 Frame Transactions)

Componentes centrales de Hegotá

A

15

Se espera incluirlas salvo recorte de alcance

C

7

Útiles, no prioritarias para este ciclo

En espera

2

Falta información para decidir

Rechazadas

28

Descartadas con justificación escrita

## ¿Por qué esto importa?

Cada actualización redefine costes y comportamientos, y las decisiones de la lista se notan en el bolsillo. Una propuesta de inclusión que obligue a los constructores de bloques a trabajar con listas externas cambia la latencia; una de abstracción de cuentas cambia cómo se firma y cómo se recupera una cuenta perdida.

Para las carteras y los desarrolladores de aplicaciones, la lista es un aviso con dos años de margen. Quien construya sobre Ethereum debería leer qué entra en S y qué queda en A: lo primero obligará a adaptar código, lo segundo puede que también.

Hay además un efecto de mercado. Las propuestas que afectan a las tarifas y al orden de las transacciones interesan a los equipos de máximo valor extraíble y a los constructores de bloques, y ese es el terreno donde más ruido se genera. La clasificación por niveles reduce la superficie de negociación.

Para un equipo pequeño, además, la lista funciona como un calendario de trabajo con dos años de antelación: saber qué está en nivel A permite planificar migraciones sin esperar al anuncio definitivo de la actualización, que siempre llega con menos margen del que gustaría.

Es la misma lógica que siguen otros proyectos grandes cuando planifican cambios de fondo. Lo vimos al analizar el [retraso de Fedora 45 por un certificado comprometido](https://observatorioblockchain.com/tecnologia/fedora-45-retraso-certificado-emudhra-noviembre/): un bloqueante técnico bien documentado retrasa una entrega y no la hunde. En Ethereum, el equivalente es una propuesta que se rechaza con argumentos en lugar de quedarse en un limbo eterno.

## El contexto del ciclo anterior

Ethereum llega a Hegotá después de un año centrado en la capacidad de datos, con los blobs como protagonistas y los rollups absorbiendo el coste. Ese trabajo no ha terminado y la lista de Hegotá lo refleja: no hay una propuesta de escalado de primer nivel en el nivel S, y las dos elegidas apuntan a neutralidad y cuentas.

Esa elección dice mucho sobre las prioridades. Con el escalado delegado en las capas dos, la capa uno se concentra en lo que solo ella puede resolver: que nadie pueda ser excluido y que las cuentas funcionen como los usuarios esperan. Es un reparto de tareas que el ecosistema lleva tiempo discutiendo y que aquí aparece escrito.

## Lo que puede cambiar de aquí a 2027

Un nivel S no es una garantía de entrega. La historia de Ethereum está llena de propuestas que se recortaron, se partieron en pedazos o se aplazaron cuando apareció un problema inesperado en las pruebas. Faltan dos años y el alcance todavía puede reducirse, con lo que algunas de las quince propuestas de nivel A se caerán por el camino.

Para seguir el proceso, lo útil no es leer titulares sobre la próxima actualización, sino la lista y sus motivos. Ahí se ve qué se decidió, con qué información y quién lo firmó, que es más de lo que ofrecen la mayoría de los proyectos del sector cuando planifican su futuro.

Ese hábito tiene un coste bajo y un retorno alto. Quien lea las propuestas de nivel S con dos años de margen puede adaptar su producto con calma; quien espere al anuncio final competirá con todos los demás por el mismo tiempo de ingeniería.

Y queda una pregunta interesante para la comunidad. Si 28 propuestas se rechazan documentadamente, ¿cuántas de esas ideas volverán reformuladas en el ciclo siguiente? El histórico sugiere que bastantes, y que el proceso de clasificación sirve más para ordenar el debate que para cerrarlo.
