Blue Chips y su papel en los mercados tradicionales y criptoBlue Chips y su papel en los mercados tradicionales y cripto

En el ámbito financiero, las «Blue Chips» son aquellas sociedades cuyos valores bursátiles son estables y poseen un alto nivel de liquidez, pero no solo están en el mundo financiero tradicional, también existen en el mundo cripto. Es decir, las Blue Chips son los valores estrella del mercado. Esto significa que presentan poco riesgo financiero, baja volatilidad y que no necesitan grandes ampliaciones de capital.

Esta expresión proviene del mundo del póker, donde las fichas azules son las de mayor valor. El significado fue trasladado al mundo empresarial y financiero, para hacer referencia a las empresas y valores más sólidos y confiables del mercado, los cuales suelen pertenecer a sectores consolidados y con una larga trayectoria.

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Algunos ejemplos de Blue Chips pueden ser Coca-Cola, Apple, Microsoft, Amazon o Inditex. Estas compañías se caracterizan por tener una gran capitalización bursátil, una amplia base de accionistas, una buena reputación y una alta rentabilidad.

Blue Chips en cripto

En el mundo cripto, ejemplos claros de Blue Chips son Bitcoin o Ethereum. En ambos casos, se trata de dos ecosistemas con una presencia enorme en la  industria cripto, con una capitalización y liquidez enorme, una amplia base de usuarios y un potencial de desarrollo que parece interminable.

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Las Blue Chips no solo se limitan a las criptomonedas en el ámbito de esta industria, también incluyen tokens fungibles o no-fungibles (NFT). En el caso de los tokens fungibles, DAI y MKR, UNI o Lido DAO, con una presencia económica importante en el ecosistema de las criptomonedas, son algunos ejemplos. Lo mismo sucede con los NFTs de proyectos como Otherdeed, CryptoPunks o Bored Ape Yatch Club (BAYC). Todos estos casos muestran que las Blue Chips gozan de gran presencia en el sector cripto.

Blue Chips, entrelazando el ecosistema tradicional y cripto

Las Blue Chips son mucho más que una representación del valor, también representan una oportunidad para crear puentes entre distintos ecosistemas. Estos son algunos ejemplos:

  1. Inversión directa: algunas empresas, incluso algunas de las consideradas Blue Chips, han decidido invertir parte de su capital en criptomonedas o en la generación de servicios relacionados con criptomonedas. Lo que demuestra su confianza en el futuro de estas monedas digitales y cómo puede servir para impulsar su valor y adopción. Un ejemplo es Tesla, que compró 1.500 millones de dólares en Bitcoin en febrero de 2021.
  2. Oferta de servicios: otras compañías han preferido ofrecer servicios relacionados con el mundo cripto, como plataformas de intercambio, custodia, pago o préstamo. Esto facilita el acceso y la integración de las criptomonedas en el sistema financiero tradicional y amplía las opciones de los usuarios. Por ejemplo, PayPal permite comprar, vender y almacenar criptomonedas desde su aplicación. Amazon y Microsoft han realizado grandes inversiones en la generación de infraestructura para poder ofrecer servicios en la nube con los que sostener criptomonedas como Ethereum u otras redes, como Polygon o Ankr.
  3. Innovación tecnológica: finalmente, algunas empresas han apostado por la innovación tecnológica basada en la blockchain, la tecnología que sustenta a las criptomonedas. Esto puede generar nuevos modelos de negocio, mejorar la eficiencia y la seguridad de los procesos y crear valor añadido para los clientes. Un ejemplo de esto es Hyperledger, de laa  Linux Foundation, que ha desarrollado varias soluciones blockchain para diferentes sectores empresariales.

Estos ejemplos demuestran el impacto de los blue chips en el mundo empresarial tradicional y cripto, ayudando a su crecimiento y consolidación.

Ventajas y riegos de las Blue Chips

  1. Seguridad: al tratarse de compañías líderes en sus respectivos sectores, las Blue Chips ofrecen una mayor garantía de que mantendrán o incrementarán su valor a largo plazo. Además, suelen tener una buena capacidad de adaptación a los cambios del mercado y a las crisis económicas.
  2. Rentabilidad: suelen repartir dividendos de forma regular y creciente, lo que supone un ingreso extra para los accionistas. Asimismo, su cotización suele tener una tendencia alcista a largo plazo, lo que genera plusvalías para los inversores, algo que va bien tanto para las empresas, como las criptomonedas y tokens.
  3. Liquidez: al ser empresas muy demandadas y negociadas en el mercado, los Blue Chips tienen una alta liquidez, lo que significa que se pueden comprar y vender fácilmente sin que afecte significativamente a su precio.
  4. Diversificación: al invertir en Blue Chips se puede acceder a diferentes sectores y mercados, lo que permite reducir el riesgo global de la cartera y aprovechar las oportunidades de crecimiento que ofrecen las distintas áreas geográficas y económicas.

En definitiva, las Blue Chips pueden ser una opción muy recomendable para los inversores que buscan seguridad, rentabilidad y liquidez. Sin embargo, como todo tipo de inversión, también tienen sus riesgos e inconvenientes, por lo que es importante informarse bien antes de tomar cualquier decisión.

*Información editada por Observatorio Blockchain

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José Maldonado
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