Ingeniería civil y blockchain, claves para mejorar la economía post Covid

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Las aplicaciones de la tecnología blockchain en el campo de la ingeniería civil podrían modificar sustancialmente esta disciplina. La ingeniería civil ha mostrado a lo largo su historia el importante papel desempeñado en el desarrollo y prosperidad de los pueblos.

En términos generales, la implantación de blockchain en el ámbito de la ingeniería civil está siendo más lento de lo  esperado, debido a problemas que han ido surgiendo durante su desarrollo. A estas dificultades habría que añadir las propias de la ingeniería civil. Algunos de estos problemas específicos podrían estar relacionados con que la mayor parte de las actuaciones se llevan a cabo en el ámbito de la administración pública, aquejada de una elevada burocracia.

Otra de las razones apunta a nuestro tejido empresarial, compuesto en su mayoría por Pymes. La escasez de personal en muchas de ellas, unido a la carga de trabajo que tienen, hace que muchas abandonen las áreas de estrategia e innovación. Sin embargo, se trata de un sector estratégico, que muestra grandes posibilidades para la ingeniería civil, una vez que la tecnología se adopte de manera generalizada. Prueba de ello, es que algunas de las grandes constructoras españolas ya han comenzado a desarrollar proyectos basados en tecnología blockchain.

Smart contracts

Antes de introducir las posibles aplicaciones de blockchain en la ingeniería civil, vamos a explicar de forma rápida la tecnología que servirá de base para la mayor parte de dichas aplicaciones. Se trata de los smart contracts. Los denominados contratos inteligentes tienen la capacidad de simplificar notablemente los procesos de contratación, tal y como los conocemos. Permiten la eliminación de intermediarios, reduciendo así y de manera notable el tiempo y coste de su ejecución.

Estos contratos son códigos informáticos (scripts) que se sustentan en la tecnología blockchain (Bitcoin, Ethereun, lisk…), lo que hace que no se puedan modificar, dado su carácter descentralizado, inmutable y transparente. Una de las principales ventajas de estos contratos es que se podrán ejecutar de forma automática; es decir, cuando ocurra lo estipulado/programado en él.

Además, al tratarse de un código informático, tendrán la propiedad de no ser interpretable, como sucede en los contratos tradicionales, suponiendo un gran avance. De esta manera, se podrán realizar contratos entre partes que no se conozcan y que no tengan confianza entre ellas, con total seguridad para ambas partes.

Aplicaciones directas de contratos inteligentes

Quizá, la aplicación más directa que encontramos derivada de los smart contract son los contratos que se realizan con la administración pública durante la tramitación de licitaciones y adjudicaciones de obra. Un ejemplo sería una licitación con un organismo público, donde el contrato se activara automáticamente entre la administración y la empresa licitante una vez se conociera el resultado de la mesa de contratación. Reduciendo de esta manera costes y  tiempos de gestión con la administración pública.

Otro tipo de aplicaciones directas de este tipo de contratos, serían las smart properties, propiedades físicas y no físicas, que se gestionarían directamente en base a estos contratos. De esta manera, varías personas podrían invertir en un activo inmobiliario en alquiler, gestionándose en función de la demanda. Además, se llevaría a cabo de manera automática y los beneficios generados se reportarían sin riesgo de fraude o gastos de intermediación.

Otro uso interesante de los contratos inteligentes sería en la mediación de conflictos: arbitraje, mediación o negociación. Su aplicación supondría una mejora en la gestión de la información privada entre las partes, así como en la ejecución de contratos una vez llegado al acuerdo.

Covid-19 y la ingeniería civil

Debido a la situación económica actual, derivada de la crisis del Covid-19, la idea de financiar infraestructuras de manera público-privada vuelve a ganar fuerza. Si esta decisión se materializara, blockchain permitiría solventar dos de los principales escollos que se dan en las inversiones de este tipo. La financiación podría resolverse mediante una ICO (Inicial Coin Offering), donde los stakeholders privados podrían invertir en obra pública.

El siguiente escollo podría solucionarse mediante el uso de smart contracts. Su aplicación permitiría formalizar de manera automática las inversiones planteadas entre la Administración Pública y las entidades privadas que quieran participar en la inversión. Mediante este sistema de inversión, ninguna de las partes quedaría en una situación ventajosa. Los datos estarían depositados en un sistema de almacenamiento descentralizado (distribuidos en los miles de nodos que forman el sistema), evitando la manipulación de la información por ninguna de las partes.

Certificaciones de obra

La ejecución de las obras y su control también podrían evolucionar sustancialmente, monitorizando en tiempo real la producción de la maquinaria de obra, gestión de los equipos, trabajos topográficos, trazabilidad de los materiales usados, etc…. Además, las certificaciones de obra serian fácilmente ejecutables mediante smart contracts, una vez se apruebe la ejecución de la fase, activándose el contrato y pago automáticamente con el consiguiente ahorro de tiempo para la empresa y administración.

Además, una vez terminada la obra, esta tecnología continuaría prestando servicio durante los trabajos de mantenimiento y explotación.

Entornos colaborativos

En los últimos años, la manera de trabajar en la industria y la ingeniería civil durante las fases de diseño, ejecución y conservación de proyectos ha experimentado una evolución muy significativa. La creación de la metodología BIM (Building Information Modeling) ha sido la principal responsable de este gran salto en la búsqueda de la eficiencia. BIM ha permitido fusionar en un único archivo (.bim/.ifc) la información que antes se creaba y almacenaba en diferentes programas y formatos.

En un entorno donde todos los parámetros de diseño se encuentran presentes e interactuando entre sí, se hace más necesario que nunca trabajar de manera colaborativa, donde los técnicos puedan interactuar entre ellos y con el proyecto. Es en este punto donde la tecnología blockchain tiene mucho que aportar. Entre otras cuestiones, dando seguridad al sistema, alojado en la blockchain. De este modo, cualquier cambio en el proyecto quedaría registrado en todos los nodos que sustentan la red. La huella quedaría vinculada al autor del cambio, que no podría eliminarse.

Directamente relacionado con BIM y su entorno colaborativo, surgen nuevas fórmulas de trabajo. Podría pasarse de sistemas de almacenamiento centralizados (servidores internos), a sistemas de almacenamiento en la nube (cloud y multicloud). En la lógica blockchain, el siguiente paso serían los sistemas de almacenamiento descentralizados basados en la tecnología de la cadena de bloques. De este modo, además de la flexibilidad obtenida por la tecnología multicloud, obtendríamos todos los beneficios de encriptación y descentralización.

Cambio de modelo energético

Hasta  ahora, hemos visto muchas ventajas, pero la realidad es que la implementación de estos sistemas está siendo más lenta de lo esperado. Entre otras cuestiones, por el elevado consumo energético necesario para mantener el sistema de minería requerido. Sin embargo, debido al cambio de modelo energético producido en España en los últimos años, los sectores energético y de construcción están desempeñando un papel fundamental. La construcción de cientos de plantas solares, eólicas o hidráulicas es una prueba de ello.

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En este cambio hacia una sistema energético verde es donde podría plantearse de manera generalizada la opción de ejecutar plantas mixtas. Es decir, que parte de la energía obtenida fuese para consumo y para mantener el sistema blockchain (minería).

Existen muchas más aplicaciones en el sector de la ingeniería civil. Por ejemplo, el seguimiento y control del cambio climático, trazabilidad de materiales, movilidad del parque móvil y logística, nube de blockchain o smart cities. A medida que se vaya desarrollando la tecnología, irán surgiendo nuevas aplicaciones para la ingeniería civil. Sin duda, todas ellas mejorarán los procesos y calidad de los mismos.

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Felipe Iglesias Gutiérrez
Ingeniero de Caminos, CC y PP
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